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La literatura infantil chilena del siglo XX

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LA LITERATURA INFANTIL CHILENA DEL SIGLO XX

 

 Manuel Peña Muñoz

Escritor. Especialista en Literatura Infantil y Juvenil

 

 

 

Selección de los principales escritores chilenos que han escrito libros para niños y jóvenes a lo largo de todo el siglo XX ordenados cronológicamente.

 

 

 

Mistral, Gabriela (1889-1957)

 

Escritora chilena nacida en Montegrande, en el valle del Elqui, un sencillo pueblo de vendimiadores y pastores al que volvió siempre. Su verdadero nombre era Lucila Godoy Alcayaga pero desde muy niña comenzó a llamarse Gabriela Mistral, por el arcángel San Gabriel que veía en la Biblia que le leía su abuela y por el viento que sopla al sur de Francia. Aunque también dice que toma su pseudónimo en recuerdo del escritor italiano Gabriel D´Annuncio y del escritor francés Federico Mistral, que eran sus favoritos.

 

Colaboró con los grandes educadores de Latinoamérica, principalmente con el poeta, filósofo y educador José Vasconcelos en México, país que la acogió desde sus inicios, invitándola a que fuese a trabajar en la reforma educacional en 1922. Allí escribió Lecturas para Mujeres, artículos sobre la vida cultural de México y numerosos poemas infantiles.

 

Ocupó numerosos cargos consulares en el extranjero porque fue una mujer errante que vivió poco en Chile. Permaneció largas temporadas en España, Italia, México y Brasil. Tuvo grandes decepciones y dolores, entre ellos el suicidio de Romelio Ureta, un joven que conoció cuando recién comenzaba su carrera literaria, y posteriormente Yin Yin, un sobrino que ella cuidaba, quien se suicidó en Petrópolis, Brasil, donde vivían. Estas tragedias van a enlutar la vida de la escritora y sus poemas sobre la muerte que nacen de la desolación.

 

La poesía de Gabriela Mistral es universal, especialmente la destinada a la infancia. Por su temática americanista, sus poemas a las madres y a la niñez desvalida, mereció el Premio Nobel de Literatura en 1945, al término de la Segunda Guerra Mundial.

 

Murió en Nueva York en el año 1957. Luego, sus restos fueron traídos a Chile, conforme su voluntad y sepultados en el valle del Elqui, su tierra natal.

 

 Obra literaria

 

Ternura. Canciones de niños. Madrid: Saturnino Calleja, 1930. (2ª ed., Buenos Aires: Espasa Calpe, 1945).

 

De todos los libros de Gabriela Mistral, Ternura es el más próximo a la infancia. En su prólogo dice: “He querido hacer una poesía escolar nueva, porque la que hay en boga, no me satisface; una poesía escolar que no por ser escolar, deje de ser poesía, que lo sea, y más delicada que cualquiera otra, más honda, más impregnada de cosas de corazón, más estremecida de soplos de alma”.

 

El libro está dividido en varias secciones. La primera, Canciones de cuna, contiene algunas de sus más conocidas como Meciendo, Hallazgo y Rocío con su clásico ritmo cadencioso como de ruedas de carretas que ruedan por el campo. Hay también una Canción quechua que muestra su preocupación por la maternidad indígena. En la segunda sección, Rondas, aparecen algunas de las más difundidas, entre ellas ¿En dónde tejemos la ronda?, Dame la mano, Los que no danzan, Ronda de la ceiba ecuatoriana y muchas otras. Las 20 rondas que forman esta sección fueron musicalizadas en Cuba por la cantautora Teresita Fernández y divulgadas en la isla hasta el día de hoy. La siguiente unidad, La desvariadora, incluye su clásico poema Miedo: Yo no quiero que a mi niña/golondrina me la vuelvan. También vienen La madre-niña y La caija de Olinalá El cuarto capítulo, Jugarretas, contiene La pajita, La manca, La rata, El papagayo y el Pavo real.

 

El quinto capítulo se denomina Cuenta Mundo. Aquí se adivina la escritora que abarca con su mirada todo cuanto ve: la fruta, la tierra, el mar, los animales, los insectos, el arcoiris, el trigo y las piedras. Todo la llena de gozo. El sexto capítulo se titula Casi escolares. Aquí viene su poema más conocido: Piececitos: “Piececitos de niño/ azulosos de frío / ¿Cómo os ven y no os cubren?/ ¡Dios mío!” También vienen Caricia, Dulzura, Doña Primavera y muchas más. El séptimo capítulo incluye los cuentos: La madre Granada, El piño de piñas y Caperucita Roja, muy divulgados en libros de lectura y antologías.

 

 Otras obras

 

 Desolación.New York: Instituto de las Españas en los Estados Unidos, 1922.

 

Tala. Buenos Aires: Sur, 1938.

 

Recados contando a Chile. Santiago: Del Pacífico, 1957.

 

Motivos de San Francisco. Santiago de Chile: Del Pacífico, 1965.

 

Poema de Chile. Santiago de Chile: Pomaire, 1967.

 

Comentario crítico

 

Gabriela Mistral desarrolló una importante obra poética para niños. Sus cuentos y sus hermosos poemas infantiles aún continúan leyéndose en América. Sus rondas fueron musicalizadas en Cuba donde se cantan hasta el día de hoy. Refiriéndose a la poesía de la infancia, dice: "En la poesía popular española, en la provenzal, en la italiana del medioevo, creo haber encontrado el material más genuinamente infantil de rondas que yo conozco". Consideraba ella que el propio folclore adulto de esas regiones estaba lleno de piezas válidas para los niños. En este sentido, valorizó el folclore de donde obtenía la fuerza para nutrir su propia poesía infantil, oponiéndola a la poesía escolar escrita por maestros, que consideraba pobre y de tono pedagógico.

 

Según su pensamiento, en las canciones de cuna, en las adivinanzas, en las rimas, en los cuentos de nunca acabar, en las retahílas, en las canciones para saltar al cordel y en los romances, estaba la verdadera cantera capaz de alimentar el espíritu del niño, de entretenerlo y de educarlo en la senda de la poesía y del arte. Es entonces cuando escribe: "La primera lectura de los niños sea aquella que se aproxima lo más posible al relato oral, es decir, a los cuentos de viejas y a los sucedidos locales".

 

En El Folklore de los Niños publicado en 1936 en Madrid, en la Revista de Pedagogía, había ya señalado que en estas viejas fórmulas de la lengua oral, estaba la clave de la poesía que debía escribirse para los niños.

 

En Ternura, en Tala, en Desolación y en Lagar hay páginas actualísimas que deben ser leídas por todos aquellos que saben buscar al niño con el corazón.

 

En un país donde hay niños pobres y sin educación, escribe Los Derechos del Niño y reivindica su lugar en la sociedad: "El niño debe tener derecho a lo mejor de la tradición, a la flor de la tradición, que en los pueblos occidentales, a mi juicio, es el cristianismo".

 

Gran conocedora de la infancia y preocupada de su condición social, Gabriela Mistral escribió también sobre la maternidad, la educación, la mujer, la naturaleza y el indigenismo, pero fundamentalmente la infancia le preocupó siempre. Así, escribió: "Muchas de las cosas que hemos menester tienen espera. El niño, no. El está haciendo ahora mismo sus huesos, criando su sangre y ensayando sus sentidos. A él no se le puede responder mañana. El se llama ahora".        

 

Sus poemas infantiles han sido musicalizados por deatacados músicos chilenos: Pedro Humberto Allende, Pedro Núñez, Pablo Délano, Alfonso Letelier, Juan Amenábar, Jorge Rojas-Zegers, René Amengual y otros.

 

Hoy día, cuando los documentos personales de Gabriela Mistral que habían quedado en Estados Unidos luego de su muerte, regresan a Chile, su obra es reconsiderada y analizada. Se ha visto que es una obra clásica y que sigue teniendo plena vigencia y enorme fuerza expresiva.

 

 Referencias bibliográficas

 

 

 

ALEGRÍA, Fernando. Genio y figura de Gabriela Mistral. Buenos Aires: EUDEBA, 1966.

 

Antología mayor. Santiago: Lord Cochrane, 1992.

 

BARRAZA, Isolina. Gabriela Mistral y su sobrino. Vicuña: s.n., 1978.

 

BUSSCHE, Gastón von dem. Visión de una poesía. Santiago: Ediciones de los Anales de la Universidad de Chile, 1957. 65 p. Anales de la Universidad de Chile, Serie Roja.
CALDERÓN, Alfonso. Croquis mexicanos, selección y prólogo. Santiago: Nascimento, 1979. CUNEO, Ana María. Para leer a Gabriela Mistral. Santiago de Chile: Universidad Nacional Andrés Bello, Cuarto Propio, 1998.

 

VARGAS SAAVEDRA, Luis. Prosa religiosa de Gabriela Mistral. Santiago: Andrés Bello, 1978.
TEITTEILBOAIM, Volodia. Gabriela Mistral pública y secreta: truenos y silencios en la vida del primer Nobel Latinoamericano. 2ª ed. Santiago de Chile: BAT, 1991.

 

QUEZADA, Jaime. Bendita mi lengua sea. Santiago de Chile: Andrés Bello, 2000.

 

 

 

Del Solar, Hernán (1901-1986)

 

 

Narrador, editor, gran conocedor de la literatura universal, principalmente inglesa, Hernán del Solar quería formar una generación de jóvenes lectores a través de sus libros de imaginación fantástica y detectivesca.

 

Era un hombre concentrado que le gustaba contarle cuentos a su único hijo Emilio, actualmente radicado en Paris. A raíz de ello, el poeta Andrés Sabella lo bautizó "Tío Cuenta Sueños". Tal vez, en el recuerdo del escritor estaba presente Valentina, la institutriz peruana que le contaba cuentos siendo niño. Aquellas historias fabulosas exaltaban su imaginación y predisponían su espíritu hacia la ensoñación fantástica.

 

Su primer cuento se tituló Kimbo, el mentiroso. Más tarde, fundaría en 1946, junto al escritor catalán Francesc Trabal, Rapa Nui, "la editorial amiga de los niños", que fue la primera en Chile dedicada a los libros infantiles. A partir de esa fecha hasta 1951, aparecieron 60 volúmenes, en su mayoría escritos por Hernán del Solar, quien, ante la carencia de buenos originales, decidió él mismo escribir los libros y firmarlos con curiosísimos pseudónimos como Ricardo Chevalier, Juan Cameron, Oliverio Baker, Clovis Kerr, Abelardo Troy, Gastón Colina, Bill Boyd, Aldo Blu y otros.

 

Algunos de sus libros más famosos fueron El Misterio del Circo Neptuno, El Castillo de la Medianoche, El Peñón de los Monos, El Hombre del Sombrero de Copa, Memorias de una Sirena, La Niña de Piedra, El Cazador de Sombras, El Cofre del Gitano y tantos otros.    

 

En el año 1968, Hernán del Solar obtuvo el Premio Nacional de Literatura "en atención a su amplia y variada creación literaria, a una vida entera de trabajo fecundo y a una obra de gran resonancia y jerarquía en el género de cuento infantil".

 

 

Obra literaria

 

 

Rip, el Bucanero. Santiago de Chile: Rapa Nui, 1946.

 

Primer libro de la serie, escrito por Hernán del Solar y firmado por uno de sus pseudónimos: Bat Palmer. En su primera página leemos: "Bat Palmer ha caminado mucho por la vida y ha aprendido un importante secreto: el de contar hermosas historias. Los hombres y los niños no deben pedirle sino lo que él puede dar: un cuento. Y entonces Bat Palmer empezará a contarlo como ahora, contento de tener quien lo escuche".

 

El Peñón de los Monos. Santiago de Chile: Rapa Nui, 1946.

 

Relato firmado por Walter Grandson, con ilustraciones de Aníbal Alvial. Aquí notamos párrafos autobiográficos, como éste: "Mis hijos van a la escuela. Cuando están de asueto, juegan por todas partes y me agrada verlos contentos. Los días domingos, antes de que comamos, nos sentamos todos en una salita en que hay una buena chimenea, y yo les leo a todos los míos, en voz alta, algunas páginas de la Biblia. Mis chicos se divierten siempre con la historia de Josué, cuando hace que se pare el sol, y con la de Jonás, cuando se lo traga la ballena". Un testimonio personal del hijo de Hernán del Solar - que actualmente vive en Paris - señala que efectivamente su padre sentía fascinación por la Historia Sagrada y que en el libro El crimen de la calle Bambi, bautizó Moisés -"salvado de las aguas"- a uno de los protagonistas en recuerdo de un perrito que había recogido la empleada de la casa en una noche de lluvia, “en medio de las aguas”…

 

 

La Porota.Santiago de Chile: Rapa Nui, 1947.

 

Relato de la niña Porota quien pierde su muñeca Mimí. En su búsqueda, va encontrando pistas que la ayudan a comprender el mundo de la muñeca. En sus páginas leemos: "En este cuarto fue donde comenzó la aventura que vamos a contar. Es absolutamente necesario creerla, porque es verídica de principio a fin, como todas las historias que andan por los libros escritos por los historiadores que no mienten".

 

El rey de los atunes.  Santiago de Chile: Rapa Nui, 1947.

 

Esta novela infantil contiene una fábula moralizadora sobre un joven soñador que un día, literalmente tropieza con su suerte, al "chocar su pie derecho con un tarro de lata que había junto a una piedra". El hecho fortuito cobra ribetes mágicos, como siempre ocurre en el mundo de Hernán del Solar en que la realidad es el punto de partida para iniciar un viaje hacia un universo fantástico. El autor, como en casi toda su obra, sabe llevar de la mano la fantasía con la realidad cotidiana, logrando universos teñidos por la espiritualidad.

 

 

Tiempo de Ida y Regreso. Incluído en la antología de narraciones autobiográficas El Niño que fue. Santiago de Chile: Universitaria, 1976.

 

El libro contiene recuerdos de infancia de escritores chilenos, entre ellos de María Luisa Bombal, Maité Allamand y otros. Hernán del Solar recuerda a ese niño que "escuchaba sin moverse, mirando los labios de Valentina, tan delgados, por donde la voz, sin agitarse, iba derribando el muro que ocultaba un mundo maravilloso: príncipes, castillos de altas torres, esclavos, jinetes, bosques y bandoleros "...

 

 

Otras obras

 

La niña de piedra. Santiago: Imprenta y Litografía Universo, 1947.

 

Memorias de una sirena. Santiago: Rapa-Nui, 1947.

 

Cuando el viento desapareció. Santiago de Chile: Rapa Nui, 1947.

 

El duende de porcelana. Santiago: Rapa-Nui, 1950.

 

Los mejores cuentos. Santiago: Zig-Zag, 1969

 

Mac, el microbio desconocido. Santiago de Chile: Rapa Nui, 1947. (31ª ed., Santiago de Chile: Zig-Zag, 2002.)

 

 

Comentario crítico

 

 

La importancia de Hernán del Solar residió en que fue un autor que estimuló notablemente la literatura infantil al crear la primera editorial de libros infantiles en Chile en el año 1946. En ella, destacó a los autores nacionales y latinoamericanos a través de libros bellos, de tapas gruesas, bien encuadernados y con buenas ilustraciones realizadas por los artistas de la época, entre ellos, Coré, Elena Poirier, Alfredo Adduard, Roser Bru, Anibal Alvial, Jorge Christie, Darío Carmona, Hedi Krasa y Yola que fijó el tipo característico de Papelucho, una ilustración que está en el imaginario colectivo de todos los chilenos.

 

Hernán del Solar tuvo el mérito de haber promovido un género que tenía muchas posibilidades de desarrollo y el de haber estimulado a los escritores que se estaban iniciando a mediados del siglo XX. En los libros de Rapa Nui - hoy buscados con lupa por los coleccionistas de libros infantiles antiguos - escribieron Marcela Paz, Luis Durand, Mariano Latorre e Isidora Aguirre entre otros.

 

Los libros de su propia creación eran narraciones de corte misterioso, inspiradas en la novela clásica policial y en la trama de estilo chestertoniano, con toques de sorpresa y humor. Pero había también narraciones alegóricas, de corte poético, donde se nota un permanente deseo de evasión, de búsqueda de mundos superiores y siempre un gran fondo de tierna humanidad.

 

El escritor conoce a la perfección la psicología de los niños y se dirige a su inteligencia e imaginación, y con un dominio perfecto de la técnica novelesca mantiene el interés en todo momento.  

 

Puede decirse que la obra de Hernán del Solar incorpora al mundo infantil toda la agilidad y el ritmo vivo de la literatura de nuestros días. Por eso fue un adelantado a su tiempo y por eso también sus libros gustan a los niños de hoy, prueba de ello es que se realizan permanentes reediciones de sus títulos más representativos.

 

 Referencias bibliográficas

 

 

GONZÁLEZ-URÍZAR, Fernando. Rumia y llanto por Hernán del Solar Aspillaga. Santiago: Academia Chilena de la Lengua, 1985.

 

MORALES PIÑA, Eddie. “Recordando a Hernán del Solar”, Santiago: El Mercurio, 22 de enero, 1986.

 

MUÑOZ LAGOS, MARINO. “Escritor Hernán del Solar y sus múltiples seudónimos”, El Magallanes, 29 de diciembre, 1991.

 

SCHILLING, Mario Tomás. “El mágico mundo de los niños”, El Mercurio, 26 de mayo, 1990.
PEÑA MUÑOZ, Manuel. Historia de la Literatura Infantil Chilena. Santiago de Chile: Andrés Bello, 2009.

 

 

 

Marcela Paz (1902-1985)

 

 

Escritora chilena muy conocida gracias a su libro Papelucho. Su verdadero nombre era Ester Huneeus Salas, autora que había nacido en una casa enorme en el centro de Santiago. Su padre fue el empresario Francisco Huneeus Gana y la madre, Teresa Salas, era pintora y discípula del pintor Pedro Lira.

 

Luego se cambiaron a la calle Dieciocho. En el ambiente acomodado de la nueva casona se cria la niña sin ir al colegio, pues no era costumbre en esa época. Diversas institutrices pasan por la casa para enseñarles a los numerosos hermanos.También existían las empleadas traídas del campo, entre ellas “la Domitila”. Ester nunca la olvidó y por eso, cuando escribió Papelucho, la puso a vivir en su libro para siempre, como recuerdo de aquella entrañable comunicación, pues sus padres se mantenían distantes y relegaban la educación a los profesores particulares y servidumbre. Esa falta de afecto de sus progenitores será el sentimiento básico que experimente Papelucho, cuyo nombre proviene del marido de la autora, José Luis Claro. En Chile, a los José, les dicen Pepe y a los Luis, Lucho, de modo que su marido era Pepe Lucho. De ahí, a Papelucho, hay un solo paso.

 

El pseudónimo Marcela Paz también tiene una explicación: Marcela, porque así se llamaba la autora francesa Marcelle Auclaire a quien admiraba. Y Paz, porque era lo que necesitaba el mundo al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Y también porque ella misma necesitaba “paz”, ya que una vez casada tuvo muchos niños que no la dejaban tranquila para poder escribir, así que al llegar la noche exclamaba: “Por fin: paz”.

 

En el año 1982, Marcela Paz obtuvo el Premio Nacional de Literatura en reconocimiento a una novela que han leído los niños chilenos a través de muchas generaciones.

 

 

Obra literaria

 

 

Papelucho. Santiago de Chile: Rapa Nui, 1947. (Santiago de Chile: Sudamericana, 2003)

 

 

El libro fue originalmente manuscrito por la autora en sus ratos libres en una agenda de la Nestlé que le regaló su esposo. Al terminar el día se sentaba a escribir porque eso le producía placer en medio del descanso de cuidar en ese momento a cinco hijos. La idea era escribir un largo monólogo de un niño. Esto debido a que la autora había leído a los autores franceses y se sentía cómoda escribiendo en primera persona aunque salieran pensamientos absurdos propios del surrealismo literario de moda en Francia en esos años. El problema radicaba en que no podía dar fin a su novela.

 

Un día, su esposo reparó en un aviso de la prensa convocando a un concurso de la editorial Rapa Nui. Como la vida familiar no le dejaba tiempo para terminar aquel libro, la convocatoria vino a inyectarle un nuevo estímulo para rescatar aquella agenda y re escribir aquella historia que tuvo cambios, porque inicialmente Papelucho era hijo de padres divorciados, lo que no estaba bien visto entre familias conservadoras. Su marido le sugirió que una historia así, pensada para los niños, podría tener problemas con la censura, la educación, las familias y la Iglesia.

 

La autora juntó a los padres separados, suprimiendo así un tema tabú en la vida social y mucho más en la literatura infantil. En ese sentido, el borrador original se anticipa muchísimo a los libros infantiles que se escriben hoy día. Si bien la autora eliminó el divorcio, mantuvo la idea de unos padres lejanos, de manera que el afecto le llega a Papelucho, no a través de los padres, sino a través de la empleada de la casa con quien tiene un contacto mucho más cercano.

 

 

Papelucho casi huérfano. Santiago de Chile: Del Pacífico 1955.

 

 

En Papelucho casi huérfano hay sentimientos de pena y rabia al ser abandonado por sus padres quienes se fueron de viaje a Estados Unidos y lo dejaron solo con la tía Rosarito en el campo. Así, el niño de 8 años escribe su diario de vida para mitigar su soledad. Una vez en el campo, se despiertan en él sentimientos de solidaridad hacia los campesinos e imagina acciones para comprarles casas y regalos de Navidad.

 

En la autora, el sentimiento de la pérdida de los padres era un miedo real, especialmente en su época en que los niños eran cuidados por las empleadas. Mientras el padre estaba ocupado en sus negocios, la madre participaba de una vida social con amigas o atendiendo un nuevo embarazo, cosa muy habitual especialmente en familias de la clase alta que solían tener muchos hijos, de modo que los niños se educaban entre institutrices y empleadas, pero pocas veces en forma directa con los mismos padres.

 

Dice la autora en sus memorias: “Mi mamá pintaba y pintaba, sin alterarse nunca, mientras nosotros corríamos por las acequias”. En el fondo, hay una crítica a los adultos desde el punto de vista de los niños y allí radica la verdadera originalidad del libro.

 

 

 

Perico trepa por Chile. Santiago de Chile: Universitaria, 1978.

 

 

Novela escrita en conjunto con la autora Alicia Morel. La narración trata de un niño y su inseparable amigo: un cordero de pampa magallánica. Juntos emprenden una verdadera odisea desde Magallanes al norte de Chile, pues el niño desea encontrar a su padre. El viaje sirve para ilustrar las distintas características de la geografía y el paisaje cultural de Chile a través de simpáticas y pintorescas vivencias.

 

 

 

Otras obras

 

 

Papelucho detective. Santiago de Chile: Del Pacífico, 1952

 

Papelucho historiador. Santiago de Chile: Del Pacífico, 1955.

 

Papelucho en la clínica. Santiago de Chile: Del Pacífico, 1959.

 

Papelucho misionero. Santiago de Chile: Pomaire, 1966.

 

Diario secreto de Papelucho y el marciano. Santiago de Chile: Pomaire, 1968.

 

Papelucho en vacaciones. Santiago de Chile: Pomaire: 1971.

 

Papelucho: Soy dis-leso. Santiago de Chile: Universitaria, 1974.

 

 

 

Comentario crítico

 

 

Muchas vivencias de la infancia de la autora, van a aparecer tranfiguradas en Papelucho, entre ellas la queja por la injusticia o el dolor ante los castigos inmerecidos. Quizás a su Papelucho le transmitió sus propios sentimientos y por eso el personaje será un niño muy vivo, incluso con sentimientos de culpa y miedos, entre ellos el de sentirse abandonado por sus padres que siempre están lejanos, manifestándole al niño poco apego. De hecho, uno de los primeros cuentos de la autora aborda el tema de un niño hijo de padres divorciados, lo que era algo impensado para su época y un rasgo de modernidad en su escritura, adelantándose a su tiempo.

 

Papelucho fue un rotundo éxito. Los niños empatizaron rápidamente con el niño, quizás debido a que su diario de vida estaba escrito en primera persona con un lenguaje muy fácil de comprender en el que brillaban chispazos muy agudos de imaginación y humor.

 

Los niños se sentían identificados con un libro que, por otro lado, no tenía moraleja alguna ni pretendía enseñar. Era pura literatura. Los pequeños lectores percibían también que no tenía nada que ver con la escuela. Daba la sensación de que era un diario de vida real y así aparece expresado en la primera página al advertir que el diario fue encontrado en la basura.

 

 A Papelucho le siguió una larga serie y muchos otros libros de poesía infantil y relatos cortos. Hoy, se siguen editando y continúan enriqueciendo la imaginación de los niños chilenos por su humor, profundos sentimientos, verdad y espontaneidad.

 

He aquí algunos párrafos ilustrativos que dan una idea del estilo asociativo de la autora y de su singular sentido del humor: “Hoy se cortó el agua y nadie se lavó. A Javier le sigue doliendo el estómago y yo le preparé uvas con zarzamora y se mejoró. Voy a escribir a mi papá para que me mande una escopeta para cazar patos y también patos para aprovechar la escopeta”. (...)  “En la noche había visitas a comer y se me cayó el diente suelto y tuve que tragármelo para que no lo notaran”. (...) “Soy un hijo perdido. Los hijos perdidos generalmente se van al circo pero aquí no hay circos sino puros potreros”...

 

 

Referencias bibliográficas

 

 

CRUZAT, Virginia. Marcela Paz: un mundo incógnito. Santiago: Universitaria, 1992.

 

PEÑA MUÑOZ, MANUEL. Historia de la Literatura Infantil Chilena. Santiago de Chile:

 

Andrés Bello, 2009.

 

SABELLA, Andrés. “Mar y Cielos de Paz”, El Mercurio, Santiago. 15 de agosto, 1982.
DURAN, Fernando. “Marcela Paz, Premio Nacional de Literatura”, El Mercurio de Valparaíso, 12 de agosto, 1982.

 

MUÑOZ LAGOS, Marino. “Una biografía de Marcela Paz”, El Magallanes, 3 de enero, 1993.

 

 

 

Jara Azócar, Óscar (1906-?)

 

 

Poeta y profesor, Oscar Jara Azócar escribió poesías y obras de teatro pensando en sus propios alumnos. Lo hizo bien, sin el tono pedagógico que abunda en muchas poesías y obras escritas por maestros. Ello le valió el reconocimiento de Gabriela Mistral, Alone, Juana de Ibarbourou y otros, a través de correspondencia y crítica literaria en la prensa de la época.

 

Por su interés en el teatro infantil fue enviado por el Ministerio de Educación a trabajar como profesor en la Cátedra de Dramatización en los Institutos Normales de Montevideo con la misión de estimular en los profesores el gusto por el teatro infantil a fin de que en sus propios colegios se formasen talleres de actuación dramática.

 

Entre sus trabajos literarios destaca la versificación que realizó de siete cuentos de Charles  Perrault publicados en El libro de los Niños en 1944. Por sus relaciones con el teatro, la pedagogía y la música, conoció años más tarde al compositor serenense Jorge Peña Hen (1928-1973) quien puso música a la versión del cuento La Cenicienta de Oscar Jara Azócar para ser representada con su orquesta de niños y jóvenes, pionera en su género en Chile. El resultado fue una hermosa ópera infantil que se representó con la Orquesta de Niños de La Serena y con niños cantantes de ópera por diversas ciudades de Chile con gran éxito a fines de los años 60.

 

También sobresale la adaptación al teatro de los principales hechos de la historia de Chile que publicó bajo el título de Chile, dramatizaciones de la historia (1961) con un índice de explicaciones y sugerencias sobre cada trabajo para facilitar la puesta en escena, en especial en colegios.

 

De esta época son también sus poemarios Mis mejores versos para niños (1965) y En el Jardín de infantes (1969).

 

 

Obra literaria

 

 

Era en el bosque. Poesía y teatro para los niños de América. Santiago de Chile: Paulinas, 1952.

 

Este libro es una pequeña joya de la literatura infantil chilena pues no ha vuelto a editarse. Contiene poesías, rondas, canciones de cuna, diálogos, monólogos y piezas teatrales fáciles de representar en las escuelas. Entre las poesías infantiles destacamos El té de la señora rana, El oso que baila, El negrito vendedor de jazmines, La niña de loza, La pera de yeso, La maquinita de coser, El ilán ilán y muchas otras. Hay un monólogo titulado diálogo titulado El viento. Entre las obras infantiles sobresalen La boda de doña lagartija, Hospital de muñlecas, La vidriera encantada y ¿Quién le pone el cascabel al gato?, juguete cómico basado en una fábula de Lope de Vega.

 

Los temas principales del libro van girando en torno a motivos nacionales: los oficios, las artesanías, los paisajes y los personajes criollos.

 

De este libro ha escrito la educadora Amanda Labarca: “La pedagogía no tiene por qué ser adusta ni ramplona; por el contrario, la lección ahonda más si la acompañan estos dones de belleza, de risa sana, de bondad generosa.

 

 

La noche más linda del mundo Santiago de Chile: Andrés Bello, 1970

 

 

Conjunto de poemas y relatos en prosa poética, relativos al Nacimiento de Jesús.

 

 

Comentario crítico

 

 

Profesor vocacional y poeta, Oscar Jara Azócar centró su creación literaria en la poesía y el teatro infantil. A través de sus composiciones buscó siempre sensibilizar a los niños en la belleza. Les despertó el gusto por la poesía, les afinó el espíritu de observación y los hizo querer más su propio país.

 

Miguel Moreno Monroy, profesor y poeta, ha escrito de Oscar Jara Azócar: "Su producción literaria comprende fundamentalmente poemas y dramatizaciones infantiles y los temas que de preferencia aborda, son los relativos a su patria y a sus valores más significativos; a la naturaleza y a los animales; a la amistad, al amor, la paz, la solidaridad. La poesía de Oscar Jara Azócar se caracteriza por la sencillez de su lenguaje, la ternura y la emoción que se vierten en sus versos claros y armoniosos. No hay en sus composiciones la desbordante imaginación creadora que se advierte en otros poetas nuestros que han escrito para niños. La poesía de Jara Azócar es más bien de serena afluencia, buscando más la auténtica emoción y la claridad conceptual que el relámpago inesperado y sugerente. Hay delicadeza y transparencia en sus textos y un sostenido mensaje de lírica cordialidad que se entrega de modo natural y directo".

 

El breve poema "El pececito" de Oscar Jara Azócar aparece en todas las antologías y libros de lectura que hacen referencia a la poesía infantil chilena:

 

"Bailando está el pececito

 

en su salón de cristal

 

brilla su traje bordado

 

con escamas de coral”.

 

 

 

Referencias bibliográficas

 

 

PEÑA MUÑOZ, Manuel. Historia de la Literatura Infantil Chilena. Santiago de Chile: Andrés Bello, 2009.

 


 

Silva Ossa, María (1918)

 

 

Hermana del legendario ilustrador Coré, María Silva Ossa nació en San Fernando. Su niñez fue muy afortunada pues creció oyendo historias fantásticas de duendes y hechiceros narradas por su abuelo José Santos Ossa, pionero de las minas del salitre. Desde muy pequeña se sintió atraída por la literatura, en especial por la poesía y la música ya que su madre les leía poesía en francés y les tocaba el piano. Siendo adolescente le mostró sus poemas a su hermano Mario y a su tía Elvira Santa Cruz Ossa, más conocida como Roxane, que era la directora de “El Peneca”. Ambos supieron de inmediato que también la niña estaba dotada para la poesía y la literatura infantil. La autora comenzó a recrear con éxito aquellas historias que escuchó en San Bernardo, siendo muy niña, en casa de su abuela paterna.

 

En 1939 se casó con el poeta Carlos René Correa con quien se mantuvo unida hasta la muerte de éste, siendo ambos un matrimonio consagrado por entero a la poesía. Publicaron libros en conjunto y fueron permanentes animadores literarios del Grupo Fuego de la Poesía.

 

En los años 60, María Silva Ossa fue una de las pioneras en formar en Chile la filial de IBBY (Organización Internacional para el Libro Juvenil) junto a Marcela Paz, Alicia Morel y otras autoras que comenzaron a visitar colegios y a fomentar el libro infantil de calidad.

 

Colaboró en muchas revistas literarias, tanto como poeta como autora de cuentos infantiles. Sus cuentos figuran en numerosas antologías, tanto en Chile, como en el extranjero. Entre ellos, podemos mencionar "El Descontento", "El barco de más allá" y muchos otros.

 

 

Obra literaria       

 

El Hombre Cabeza de Nieve. Santiago de Chile: Zig Zag, 1966.

 

 El libro contiene 17 cuentos mágicos de tono campesino con portada de Mario Toral y dibujos de Mónica Correa. Desde sus primeras líneas nos introduce en un ambiente fantástico de brillante imaginación: “En ciertas montañas vivía un hombre que por ser tan alto tenía la cabeza cubierta de nieve. Lo único que sus ojos alcanzaban a ver era la luna y la copa de los árboles. Nunca se derretía la nieve de su cabeza, porque el sol no se atrevía a tocarla, y además, el aire era muy frío allá arriba”.

 

 

Perejil Piedra. Lord Cochrane: Santiago de Chile, 1974.

 

Una historia de ambiente poético fantástico que toma las antiguas fórmulas campesinas para iniciar un relato y el resabio de cuentos populares europeos de corte folclórico que leyó en su infancia.  El mérito de este libro radica en que la autora recopiló ilustraciones de Coré que tenía en su poder tras la muerte de éste y se inspiró en ellas para escribir el libro, uniendo el talento artístico de su hermano con su propio talento literario.

 

Aventuras de Tres Pelos. Santiago de Chile: Lord Cochrane, 1975

 

 

Narrativa de corte fantástico popular que se inspira en las narraciones campesinas chilenas con ilustraciones de un joven Ricardo Güiraldes, hermano de la escritora Ana María Güiraldes, que luego hizo carrera como ilustrador en Londres.

 

 

Las Calzas del Brujo. Santiago de Chile: Universitaria, 1993.

 

 

En este libro de cuentos aparecen evidentes las características de estilo de la autora: lenguaje poético, tono acriollado o folclórico e imaginería de cuento tradicional chileno con gran imaginación.

 

 

 

Otras obras

 


Las aventuras de tres pelos. Santiago: Lord Cochrane, 1975.

 

Las calzas del brujo y otros cuentos. Santiago: Universitaria, 1993.

 

Cuentos de hadas y hechiceros. Santiago: Andrés Bello, 1999.

 

 

 

Comentario crítico

 

 

 

La obra de María Silva Ossa se inscribe dentro de lo mejor del género de la literatura infantil en Chile pues une la escritura poética a la imaginación fantástica. El resultado es una colección de cuentos agrupados en distintos libros que tienen la virtud de poner al lector en el centro de un imaginario corro de niños alrededor de un brasero que brilla en una casa de campo. Por los cuentos desfilan ogros, princesas, carruajes y también pícaros campesinos que hacen reir con sus simpáticas travesuras. Son cuentos que quedarán en el repertorio clásico aunque pase mucho tiempo.

 

 

 

Referencias bibliográficas

 

 

 

MASSONE, Juan Antonio. Cuatro voces. Santiago de Chile: Peregrino. 1988.

 

MERINO REYES, Luis. “La presencia de María Silva Ossa”, La Discusión, 31 de julio, 1996.

 

MESA SECO, Manuel Francisco. "Perejil piedra", Fortín Mapocho, 25 de junio 25, 1989.

 

PEÑA MUÑOZ, Manuel.Historia de la Literatura Infantil Chilena. Santiago de Chile: Andrés

 

Bello, 2009.

 

IBBY CHILE. 19 entrevistas a la imaginación. Escritores de Literatura Infantil y Juvenil. Ediciones SM Santiago de Chile, 1994.

 

 

 

Morel, Alicia (1920- )

 

 

 

Escritora chilena que nació con el don de escribir cuentos para niños. "Nací escritora para niños" dice la autora. "Claro que no me he limitado solamente a este género, pero sé que mi facilidad está en él". De niña, leyó mucho porque era costumbre regalar a los niños libros de cuentos. Sus tías le regalaban preciosos libros ilustrados que ella leía y miraba sus ilustraciones como si pudiese entrar en ellas. La llamaban "El Lector Americano". Sus cuentos preferidos eran "El Ruiseñor" y “La Reina de las Nieves" de Andersen. También mucho de lo que escribió Selma Lagherloff como El maravilloso viaje de Nils Holggersson. Este libro le fue significativo por el embrujo de los paisajes nórdicos que ella imaginaba envueltos en bruma celeste. Todos los libros la entusiasmaban pero sobre todo amaba a Alicia de Lewis Caroll. Abría las páginas y seguía al conejo blanco con su reloj al fondo del pozo donde era feliz en otra dimensión.

 

Alicia Morel cree haber leído todo lo que entonces llegaba desde España para niños, principalmente los cuentos de la editorial Calleja. Desde niña se identificó con la naturaleza, con los árboles y los animales. Observó casi todos los fenómenos que más tarde surgieron en sus cuentos. Su padre le enseñó a reconocer los árboles por el estilo de su copa y la forma de sus hojas. Percibía la naturaleza con todos sus sentidos. También el elemento maravilloso y fantástico era algo inherente a su forma imaginativa de pensar. No es que evadiera la realidad, sino que penetraba a ella por esta vía. Luego fueron surgiendo uno a uno, sus libros que han encantado a muchas generaciones de niños, en su mayoría ilustrados por la inseparable artista y amiga Elena Poirier.

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

Cuentos de la Hormiguita Cantora y el Duende Melodía. Santiago de Chile: Zig-Zag, 1956.

 

 

 

Alicia Morel comenzó a escribir unos curiosos diálogos entre una hormiga y duende para la radio en el año 1954. Los cuentos con versos fueron musicalizados por Jack Brown, cantados por Meche Videla, en el papel de la Hormiguita y el actor Enrique Heine en el papel del Duende Melodía. Así nacieron los Cuentos de la Hormiguita Cantora y el Duende Melodía que se convirtieron en un suceso radial entre los años 1954 y 1957. Los programas tuvieron tal éxito que se grabaron en Discos Odeón. El público los adquiría y los escuchaba en familia o a través de la radio. Desde muy lejos llegaba la voz de la hormiguita cantando su clásica canción y luego dialogando con el duende Melodía que se preguntaba: “¿A dónde van las hojas secas cuando se las lleva el viento?” Pronto, esos cuentos radiales aparecieron en un libro que contenía trece cuentos relacionados entre sí y que se convirtió en un éxito de la década.

 

 

 

Cuentos araucanos. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1983.

 

 

 

Alicia Morel ha sido una incansable investigadora de sucedidos, leyendas y mitos del mundo mapuche. Estos cuentos, ambientados en el sur de Chile, están protagonizados por los niños mapuches y los animales que les rodean. Aquí están presentes el tierno pudú, el cervatillo huidizo, los pumas de pelaje amarillo, los zorros, las güiñas y las vizcachas. También figuran nuestra flora nativa y la variada ornitología de Arauco.

 

El cuento “La Gente de la Tierra”, nos cuenta una leyenda sobre el origen de la raza mapuche. “La Leyenda de las Lamparitas” es una hermosa narración acerca del copihue. “Las dos serpientes de la tierra del sur” es un mito de origen mapuche.El Pequeño Zorro Hambriento” nos muestra la admiración que tenían los mapuches por este animal. “Cuando el sol y la luna olvidaron la tierra” es una leyenda mapuche-ranculche. “El Espíritu del Lago” nos cuenta la historia de un monstruo que vive en los ríos y que se apodera de las jovencitas para convertirlas en aves.

 

 

 

Viaje de los duendes al otro lado del mundo. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1988.

 

 

 

La novela infantil narra la vida de un duende originario de la Selva Negra alemana que llega al sur de Chile dentro de un macetero de tilo a bordo de un bergantín repleto de emigrantes. Lo más insólito es que estos seres del cuarto reino, entablan amistad con los seres encantados que habitan esos bosques lluviosos del sur. El libro contiene un glosario que explica a los niños un poco más lo que fue la colonización alemana y lo que son los personajes de la mitología nórdica y araucana.

 

 

 

La Flauta Encantada. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1986.

 

 

 

El libro ilustrado por su hija Laura Thayer contiene un conjunto de piezas para títeres y para niños actores. Entre las primeras, destacan "Las cinco letras del Duende Melodía", "El cumpleaños" y "La Viejita Terrible". Entre las segundas, "La Terrible Cuncuna" y "Oh, Agustín querido", representadas muchas veces por niños chilenos. Las obras de teatro infantil incluidas están pensadas para ser representadas por niños conducidos por un monitor.

 

 

 

Hagamos Títeres. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1991.

 

 

 

En este libro práctico sobre el arte de la casita encantada y sus personajes, la autora da recomendaciones para hacer títeres, moverlos, construir un teatro, manejar la voz y aprender a respirar para que los parlamentos salgan nítidos. Da algunos secretos para fingir las voces y para dar matices. También sugiere ejercicios para soltar la mano y mover los dedos con el fin de dar expresiones a los títeres. Enseguida vienen catorce ejercicios breves para mover los títeres en el teatro, seguidos de cuatro diálogos cortos: "La casa de la flor", "La cama encantada", "Las tareas" y "A las escondidas". El libro concluye con cinco obritas para títeres.

 

 

 

Otras obras

 

 

 

En el campo y la ciudad. Santiago de Chile: Autoedición, 1937.

 

Cuentos de la Pícara Polita. Santiago de Chile: Lord Cochrane, 1973.

 

El increíble mundo de Llanca. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1977.

 

Perico trepa por Chile.(Con Marcela Paz). Santiago de Chile: Universitaria, 1978.

 

Polita va a la escuela. Santiago de Chile: Universtaria, 1985.

 

El árbol de los cielos. Santiago de Chile: Patris, 1990.

 

Polita aprende el mundo. Santiago de Chile: Universitaria, 1991

 

La Hoja Viajera. Santiago de Chile: Salo, 1991.

 

Una aguja y un dedal. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1992

 

 

 

Comentario crítico

 

 

 

Alicia Morel es una de las principales escritoras para niños en Chile. Su bondad, inteligencia y don especial para comunicarse con los niños la hacen ser una escritora muy querida. En sus cuentos para niños, la realidad y la fantasía se mezclan porque la realidad suele ser fantástica y lo maravilloso resulta real. Esta unión entre mundo real y mundo imaginario es la esencia de la obra de esta autora que fue bautizada en forma premonitoria con nombre de libro de historia maravillosa.

 

La obra de Alicia Morel a favor de los niños y la lectura, ha sido inmensa. No sólo ha escrito una variedad de libros sino que también los ha promovido a través de charlas y visitas a colegios. Ha sido una vida entera dedicada a leer y a formarse literariamente junto a los grandes autores. Ha sido una estudiosa y traductora de la obra de Katherine Mansfield cuyos cuentos sugestivos y poéticos le han enseñado a mirar y a observar lo que nadie percibe.

 

Han sido muchos años de experiencia literaria estudiando, traduciendo y escribiendo libros infantiles. Ha escrito también poesía y libros de ensayo sobre los seres fantásticos y mitológicos como La Era del Sueño en Dolmen Ediciones, en el que habla del mundo de los duendes. También ha escrito libros para adultos, pero es en la literatura infantil donde se ha sentido cómoda y donde ha sobresalido con un camino propio y único.

 

"Los cuentos son vitales para el desarrollo del niño", dice Alicia. "Lo enseñan a volar más alto de lo cotidiano, a gustar de lo bello. Le ayudan a contemplar paisajes invisibles, a seguir diálogos y a comprender lo que sucede dentro de seres distintos a él, a distinguir lo fantástico de lo real".

 

 

 

Saúl Schkolnik (1929 - )

 

 

 

Escritor chileno considerado uno de los más destacados y prolíficos de la literatura infantil chilena. Arquitecto, especialista en filosofía de las ciencias, profesor de teoría de la percepción del arte y un empedernido soñador. A los 48 años comenzó a escribir su propia historia. Sería Un Cazador de cuentos. Con este libro, obtuvo el primer lugar en 1979 en el Concurso Latinoamericano de Literatura Infantil convocado por la UNESCO, en Colombia y publicado en ese país en la editorial Voluntad. Ese fue el primer paso. Luego vendría una obra para niños y jóvenes, muy extensa y variada, que incluye diversos libros de poesía, cuento y novela tanto en editoriales chilenas, extranjeras, como en la suya propia, Alicanto.

 

Incansable contador de historias, asiste a colegios, conversa con niños, participa en ferias del libro a lo largo de todo Chile e imparte cursos de literatura infantil y formación del hábito de lectura. Ha obtenido numerosos premios literarios por su obra de recuperación de mitos indígenas, y ecológica. Con su barba oscura, su hablar pausado y rodeado siempre de su esposa Marianne y de sus dos hijos Demian Alei y Sergei Marcel, Saúl Schkolnik es una figura recurrente en las ferias del libro del país, promoviendo personalmente la literatura infantil y firmando sus libros a los niños.

 

En los últimos años, cansado de la vida agresiva de Santiago, se retiró a la provincia donde vive con su familia en Rinconada de Silva, en pleno valle del Aconcagua, rodeado de libros de arquitectura, filosofía, historia del arte y literatura infantil. Se dedica a trabajar como profesor de filosofía en el Colegio Alemán de San Felipe y Cervantino de Putaendo, junto con escribir libros infantiles que ya suman más de cien.

 

 

 

Obra literaria:

 

 

 

Cuentos para adolescentes románticos. Santiago de Chile: Tamarugal, 1979.

 

 

 

El libro contiene cuentos de corte tradicional como "Por qué las lágrimas son transparentes" y "Por qué los relojes hacen tic tac" que se han difundido además en numerosas antologías. En ellos, Saúl Schkolnik hilvana cierta dosis de ternura con una suave poesía y toques de humor.

 

 

 

Cuentos de Tío Juan, el Zorro Culpeo. Santiago de Chile: Zig Zag, 1982.

 

 

 

El autor pone a hablar a los animales vernáculos del interior de Arica, en el altiplano chileno, donde conviven el quirquincho, con el armadillo, la vizcacha, el ñandú y el flamenco de plumaje rosado. Al final, viene un glosario explicativo para que el niño conozca más científicamente los animales protagonistas y su entorno.

 

 

 

Antai, la historia del príncipe de los Licanantai. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1986.

 

 

 

En el prólogo de este libro, el autor señala que uno de los derechos fundamentales de cada niño es conocer las raíces de su propia nacionalidad. "Estos cuentos no pretenden ser un estudio de la etnia atacameña. Son apenas una mirada - a vuelo de pájaro - de una de las culturas más importantes forjadas en nuestra tierra. Porque ese pueblo es parte de nosotros, esa tierra Licanantai, como al parecer se llamaban a sí mismos, es nuestra propia tierra".

 

Estas narraciones se inscriben dentro de una tendencia moderna que recupera para los niños los orígenes folclóricos. Algunos títulos de capítulos dan una idea aproximada del contenido antropológico, histórico y literario de Antai: "Las Historias del rey Antinao", "La leyenda de la Laguna de Chiu Chiu" y "La leyendas de la ciudad perdida del Quimal".

 

 

 

Otras obras:

 

 

 

Érase una vez un hermoso planeta llamado tierra. Santiago de Chile:

 

Tamarugal, 1979.

 

Colorín, colorado, ovulito fecundado. Santiago de Chile: Universitaria, 1981.

 

La historia de Fog, un sapo como cualquier otro. Santiago: Universitaria, 1985.

 

Se necesita un rayo de sol. Buenos Aires: Orión, 1986.

 

Cazando fantasía, Santiago de Chile: Alborada, 1986.

 

Los derechos del niño. Santiago de Chile: Zig Zag, 1993.

 

 

 

Comentario crítico:

 

 

 

Los libros de cuentos de Saul Schkolnik tienen fundamentalmente tres vertientes. Una, de divulgación científica y ecológica; otra de pura invención fantástica, y otra de recreación de mitos orales chilenos o latinoamericanos. Muchos de estos cuentos se inspiran en los cuentos orales recopilados en 1911 por Rodolfo Lenz. Otros están ambientados en la cultura indígena del desierto nortino. Saúl Schkolnik cultiva también la poesía infantil y la literatura de ciencia ficción para adultos. Ha cultivado prácticamente todos los géneros y temas. Si inmensa obra lo sitúan dentro de los más destacados autores que en Chile cultivan la literatura infantil.

 

 

 

Flores, Enriqueta (1930 - )

 

 

 

Enriqueta Flores Arredondo es profesora de castellano, especialista en evaluación educacional y escritora. En 1999 obtuvo en España el primer Premio de Novela Breve “Felipe Trigo” por La mácula, premio otorgado a la autora en Villanueva de la Serena, Extremadura.

 

Como integrante de IBBY Chile, ha participado en numerosas mesas redondas, charlas educativas y ferias del libro. También ha visitado colegios para desarrollar encuentros literarios con los niños lectores.

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

Una niña llamada Ernestina. Santiago de Chile: Universitaria, 1989.

 

 

 

La novela va narrando de modo realista las experiencias de vida de una joven y sus relaciones con los demás. Enriqueta Flores busca mostrar cómo una adolescente tiene que adaptarse muchas veces a nuevas condiciones de vida. Muchas veces los niños y jóvenes se ven enfrentados a situaciones difíciles como un cambio de colegio o un cambio de barrio. A pesar de los problemas, los niños son capaces de superar las dificultades y de enfrentar los problemas.  Con estilo apegado a la realidad tanto en las situaciones como en el lenguaje, la autora refleja en su novela, sentimientos de amistad, bondad y generosidad. Con esta novela, la autora obtuvo Premio Marcela Paz de Literatura Infantil en 1990.

 

 

 

Días de sol y niebla. Santiago de Chile: Don Bosco, 1999.

 

 

 

La novela narra la historia de una joven pareja enfrentada a la dificultad de sobrellevar los sentimientos que sienten el uno por el otro, puesto que son de distinta condición social. La novela pone de manifiesto la pugna entre las esperanzas de ambos y la dura realidad.

 

 

 

Los casi, casi primos. Santiago de Chile: Universitaria, 1995.

 

 

 

La obra refleja la vida de unos niños con ternura y humor. Los niños que leen estos libros se sienten inmediatamente identificados pues la autora los ha sabido observar y lleva a las páginas de sus novelas breves todo el mundo infantil con el propio lenguaje conversacional de los pequeños.

 

 

 

Carmelita, la de Las Campanas. Santiago de Chile, Arrayán, 2004.

 

 

 

La novela nos pone en una situación de contastes sociales, pues la niña protagonista que vive en una población de clase baja llamada Las Campanas, acompaña a su abuela a trabajar como nana a casa de una familia del barrio alto y allí conoce al hijo de la familia que sufre de síndrome de Down. Entre ellos surgirá una hermosa amistad que los enriquece a ambos. La novela obtuvo el Premio Marta Brunet de Literatura Infantil 2003.

 

 

 

 

 

Comentario crítico

 

 

 

El mérito de Enriqueta Flores radica en que presenta una obra muy humana que llega fácilmente al corazón de los niños lectores y los hace meditar en problemáticas de carácter social. Sabe emplear un lenguaje muy cercano al niño y al joven, sin caer en el costumbrismo o en la jerga juvenil.

 

 

 

Otras obras

 

 

 

Los amigos de Ernestina. Santiago de Chile: Universitaria, 1994.

 

 

 

Bibliografía referencial

 

 

 

PEÑA MUÑOZ, MANUEL. Historia de la Literatura Infantil Chilena. Santiago de Chile:

 

Andrés Bello, 2009.

 

      

 

María de la Luz Uribe (1936-1995)

 

     

 

Escritora chilena nacida en el seno de una familia de intelectuales y artistas. Estudió Educación en la Universidad de Chile y luego hizo un posgrado en la Universidad de Roma con una tesis sobre Cesare Pavese. Se casó con el ilustrador Fernando Krahn. Tras el Golpe de Estado de 1973, la pareja se radicó en España, estableciendo su casa en Sitges, Barcelona. Allí empezaron tomar contacto con las editoriales catalanas y revistas de la época. Pronto empezaron a aparecer libros alegres y divertidos, nostálgicos también, con el humor y la ternura de María de la Luz Uribe y las características ilustraciones de Fernando Krahn.

 

En 1983 obtuvieron el Premio Apel-les Mestres con La señorita Amelia. Luego vinieron mása de veinte libros, entre ellos Era que se era, ¿Quién lo diría, Carlota María?, Cuento que te cuento, Dimes y diretes,  El monstruo de las casas y otros cuentos, El cururía, Doña Piñones, El primer pájaro de Piko-Niko y Cosas y cositas, premiado en 1986 con el Premio Austral. En este bello libro, canta a los objetos comunes como el pantalón, el abrigo, el botón, el collar o el paraguas.

 

Los poemas de María de la Luz Uribe se han prestado para diversas versiones musicales, entre ellas la de Charo Jofré que puso música y voz a muchos de estos divertidos cuentecillos en verso. Estos cuentos musicalizados se difundieron en toda América Latina.

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

Cuentecillos con mote. Santiago de Chile: Editorial Universitaria, 1995.

 

 

 

Cuentos en verso llenos de humor hacia las cosas sencillas que nos rodean. Dice la autora "cada verso lleva un animal por dentro, que sugiere compañía y alimento, que se acomoda como puede y sólo come pensamientos". El libro incluye el cuento en verso “¿Quién lo diría, Carlota María?” que trata en forma divertida y exagerada sobre las consecuencias de las rabietas de una niña. Tanto en este cuentecillo como en “Los vuelos de Inés” se valora el apoyo afectivo de la familia. El libro obtuvo en forma póstuma el Premio de Literatura Infantil del Fonso Nacional del Libro y la Lectura. 

 

 

 

Tikitiklip Santiago de Chile: DVD.1997.

 

 

 

Bajo la dirección, diseño y realización de Alejandra Egaña y Paz Puga, se edita el DVD Tikitiklip con poemas de María de la Luz Uribe en una experiencia que integró música, muñecos artesanales chilenos y animación digital. La extraña palabra proviene de la voz Tikití que se utiliza para avivar el baile nacional unida al vocablo Klip para designar un formato digital  contemporáneo. Efectivamente, la experiencia une lo antiguo tradicional con lo contemporáneo.

 

El DVD es un ejemplo de que poesía y animación digital pueden ir de la mano y que puede convertirse en un elemento importantísimo para motivar a los niños en la poesía y en la valorización de sus propias raíces. El DVD incluye video clips de diversos poemas, entre ellos: “El tonto Perico”, “Viaje a Concepción”, “Los Gorrioncitos”, “El rey de papel” y otros. Todos ellos con el singular humor de la autora y el permanente tono de nostalgia en su recuerdo por Chile. Disparatados y absurdos, estos versos ingeniosos ganan muchísimo con la música y la animación digital.

 

Las canciones están muy bien interpretadas y calzan muy bien con el tono de los poemas. El mejor video clip, a nuestro juicio, es “La señorita aseñorada” con artesanía de Rari realizada con crin de caballo teñida. Aunque es difícil elegir, pues todo el conjunto es de una calidad superior y una joya original que merece atesorarse y difundirse.

 

 

 

Comentario crítico

 

 

 

Poesía chilena dentro de la mejor de la lírica nacional de los últimos años. Se trata de poemas que narran una historia a la manera de los viejos romances, pero añadiéndole una pizca de ternura y humor absurdo. Los poemas hacen un guiño a la poesía de la escritora María Elena Walsh pues coinciden en la época y en el tono. Excelentes las versiones musicales y de animación digital que han suscitado estos cuentecillos en verso.

 

 

 

Bibliografía referencial.

 

 

 

PEÑA MUÑOZ, MANUEL. Historia de la Literatura Infantil Chilena. Santiago de Chile:

 

Andrés Bello, 2009.                                                                                                                     

 

Floridor Pérez

 

(1937)

 

 

 

Poeta e investigador literario chileno, nacido en Yates, en el estuario de Reloncaví. Se tituló de profesor normalista primario y ejerció en Mortandad, en la comuna de Arauco, Octava Región. Luego fue asesor de la editorial Quimantú en Santiago. Tras el Golpe Militar de 1973 fue relegado a la isla Quiriquina donde nace una importante obra poética de tono irónico y crítico en la que rinde culto a sus antepasados y a la raíz popular.

 

Se le considera integrante de la Generación del 60 donde comparte ideales junto a los poetas Jorge Teiller y Rolando Cárdenas dentro de la poesía lárica que rescata la atmósfera de los pueblos natales de los poetas, en el lluvioso sur, contrastada con la alienación de la vida moderna en la capital.

 

Se ha dedicado a la pedagogía y al trabajo sostenido con las editoriales chilenas en el campo de la difusión de la cuentística popular chilena y en la elaboración de textos educativos principalmente ligados con la poesía y el folclore. Junto al poeta Jaime Quezada, dirige el taller de la Fundación Neruda en la casa “La Chascona”.

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

Cuentos de Pedro Urdemales. Santiago de Chile: Quimantú, Colección Cuncuna, 1971.

 

 

 

Recreación de cuentos de Pedro Urdemales, genio de mil artimañas, campesino sagaz que se permite engañar al más listo utilizando su agilidad mental y su ingenio. Este personaje popular de la zona huasa que viene del campo “pero no de las chacras”, diablazo, vestido de manta y sombrero de paja, pícaro por excelencia, proviene de la Edad Media española y se afinca en todo el imaginario popular de Latinoamérica tomando en cada pueblo el matiz local. A lo largo de toda la geografía chilena, Pedro Urdemales se instala con su humor ladino y su viveza, consiguiendo engañar hasta al mismo diablo con sus simpáticos embustes, porque es su única manera de sobrevivir.  

 

 

 

Cielografía de Chile. Poesía para niños también. Santiago de Chile: Quimantú, Colección Cuncuna, 1972 (2ª edición. Concepción, Lar, 1987).

 

 

 

Son versos sencillos, llenos de musicalidad, con ritmos de cueca y de sirilla. Ahí están para que se les ponga música y se canten, se guitarreen, se bailen y se jueguen. Algo de este libro recuerda la poesía de Rafael Alberti, los dibujos lorquianos y el embrujo de la sencillez de los poetas españoles de la generación del 27...cierto vocabulario - caballo, rey, espada, velero, barca, puerto - y ese ambiente marinero que tanto gustaba a aquellos poetas andaluces.

 

En recuerdo de su abuela Eudocia - que siempre le decía al poeta "Tú te llevas en la luna, viendo los pájaros que vuelan", Floridor Pérez ha escrito este libro para alegría de los lectores niños y de los adultos que saben sentir como niños.

 

 

 

La vuelta de Pedro Urdemales. (Adaptación de Floridor Pérez). Santiago de Chile: Aguilar Chilena de Ediciones, 1999.

 

 

 

Pedro Urdemales se ha arraigado en suelo latinoamericano. En Brasil, en Colombia, en México y en Argentina, bajo distintos nombres, el pícaro y ladino Pedro Urdemales emplea una divertida astucia para engañar y burlar, sin hacer daño. Llenos de chispa, picardía popular y sano humor, estos cuentos entregan cultura porque pertenecen a un genuino folclore.

 

En su constante labor de recopilación y difusión de las tradiciones populares, el autor recoge la figura de Pedro Urdemales de la tradición oral para darlo a conocer a las nuevas generaciones, consciente de que el personaje se inscribe en el inconsciente colectivo de todos los chilenos, formando parte de la identidad nacional.

 

     

 

Navegancias. Santiago de Chile: Zig Zag, 1999.

 

 

 

Poemas llenos de humor sobre la vida de la escuela primaria en donde aparecen ironizados la maestra, el arquero del curso, los útiles escolares, la campana de la escuela y la jefa de aseo,  entre otros, con ritmo de cueca.

 

 

 

Otras obras

 

 

 

Poema de Mío Cid. Notas y edición de Floridor Pérez. Santiago de Chile: Nascimento, 1980.

 

Poemas y prosa autobiográfica. Pablo Neruda. Selección de Floridor Pérez. Santiago de Chile: Zig-Zag, 1990.

 

Mitos y leyendas de Chile. Santiago de Chile: Zig-Zag, 1992.           

 

Manuel Rojas: la novelesca vida de un novelista. Santiago de Chile: Zig Zag, 1994.

 

Cuentos de Chile. Primera selección a cargo de Floridor Pérez. Santiago de Chile: Zig Zag, 1995.

 

Comentario crítico

 

 

 

Como profesor normalista, Floridor Pérez ha estado siempre en sintonía con la infancia. Sus poemas originales, inspirados en su trabajo docente en la escuela rural, combinan la lengua popular chilena con los temas recurrentes del mundo infantil. Su “Canción p´al primer astronauta chileno” escrito en 1969, cuando llegó el hombre a la luna, se ha divulgado mucho en libros de lectura, lo mismo sus divertidos poemas con ritmo de cueca y sirilla. Como hombre de letras ha estado atento a recopilar cuentos, mitos y leyendas que no estaban en los programas educacionales, para que los niños disfruten con lecturas bien escritas que los conecten con sus propias raíces culturales.

 

 

 

Concha, Beatriz (1942)

 

 

 

Narradora e ilustradora chilena, hija de la escritora Ester Cosani, la autora de Cuentos a Beatriz dedicados a la pequeña niña que escuchaba los cuentos de su madre. Ya adulta, la niña Beatriz ha seguido las huellas maternas y se ha dedicado a escribir y a ilustrar libros de cuentos para niños en diferentes editoriales de Chile, muchas veces bajo el pseudónimo de Silvana Concha.

 

En Santiago integró la sección nacional de IBBY. Como tal, visitó colegios y trabajó con niños en talleres. Con posterioridad, se fue a vivir a Francia, la tierra de su marido, donde continúa escribiendo y pintando.

 

En el extranjero ha destacado como ilustradora al merecer una medalla de Honor en el Concurso Noma de Japón (Tokio, 1994) y exponiendo su obra en la galería Schwarzbach en Wuppertal, Alemania.

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

El país de las ausencias. Santiago de Chile: Zig Zag, 1993.

 

 

 

Dos hermanos, Benjamín y Helena, viven la angustia de vivir lejos de la madre pues sus padres están separados. Viven con el padre y la madrastra con quien tienen serios problemas. Un día deciden huir de la casa tras la búsqueda de la madre. Para ello deberán recorrer el país de las ausencias donde deberán sortear muchos obstáculos. Un hermoso libro para reflexionar en los valores permanentes como la amistad y la unión para pasar pruebas difíciles.

 

 

 

Rosita sombrero. Santiago de Chile: Zig Zag, 1995

 

 

 

Novela llena de magia e imaginación con personajes que parecen escapados de un libro de Lewis Carrol. Fantasiosos y llenos de poesía, asombran y encantan. El libro valora la verdad, la honestidad, los cambios positivos y el reconomiento de los propios errores, Toto esto enmarcado en el ambiente de carácter social.

 

Con este libro, la autora obtuvo el Premio de Literatura Infantil del Consejo Nacional del Libro y la Lectura en 1996.

 

 

 

Cuatro milagros de Nochebuena. Santiago de Chile, Arrayán, 2000.

 

 

 

Cuatro historias mágicas con fondos históricos diferentes, ambientadas en la Nochebuena. El libro fue Lista de Honor del IBBY 2000.

 

 

 

Otras obras

 

 

 

Doña Jacinta. Santiago de Chile: Zig Zag, 1998.

 

Ocho patas y un cuento. Santiago de Chile: Zig Zag, 1999.

 

Tontinas. Santiago de Chile, Zig Zag 2000.

 

 

 

Comentario crítico

 

 

 

La obra de Beatriz Concha es imaginativa, fresca y de tono poético, combinando la fantasía natural del niño con el mundo de sus sueños. Su narrativa tiene un tono de cuento tradicional. Su mejor contribución al género es cierta habilidad para crear narraciones con plena libertad y recortadas sobre un fondo histórico. Como ilustradora también es meritoria por su habilidad para transmitir en sus creaciones un gusto personal hacia la poesía y la sugerencia.

 

 

 

Antonio Skarmeta (1940)

 

 

 

Narrador chileno nacido en Antofagasta en el seno de una familia de croatas avecindados en esa ciudad. Estudió en el Instituto Nacional de Santiago y posteriormente filosofía en la Universidad de Chile con prestigiosos profesores. Viaja a Estados Unidos donde se gradúa en la Universidad de Columbia. Estando en este país, se familiariza con el teatro musical de Broadway y con el teatro del Actor´s Studio. Escribe sus primeros cuentos ambientados en Estados Unidos. De regreso a Chile trabaja como profesor universitario de filosofía y literatura. En 1967 publica su primer libro de cuentos El entusiasmo. En 1969 publica Desnudo en el tejado con el que obtiene el Premio Casas de las Américas. Participa en actividades cinematográficas junto al directro Raúl Ruiz. Tras el Golpe de Estado de 1973 se exilia en Buenos Aires donde publica Tiro libre en 1974. Luego partió a Alemania donde trabajó en cine y escribió versiones de su obra más conocida El cartero de Neruda en 1985 hoy traducida a 30 idiomas. De regreso a Chile en 1989 crea el programa de televisión “El show de los libros”.En 1999 obtiene el premio Altazor por su novela La boda del poeta. Gana importantes certámenes literarios internacionales. En el año 2000 es designado Embajador de Chile en Alemania. En el año 2003 recibe el Premio UNESCO de Literatura Infantil y Juvenil en pro de la Tolerancia en Paris por su libro La Composición. Ese mismo año obtiene el Premio Planeta de Novela por su novela El baile de la victoria traducida a muchas lenguas.

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

La composición. Caracas: Ekaré, 1998.

 

 

 

El autor nos cuenta la historia de un niño que solidariza con sus padres durante los días del Gobierno Militar. Su padre escucha clandestinamente Radio Moscú, mientras una serie de allanamientos ocurren en el barrio. El niño es testigo del ambiente de tensión que se vive en la casa. Un día llega un policía militar al colegio y le pide a los alumnos que escriban una “composición” sobre lo que hacen sus padres en la noche. El niño escribe un largo relato descriptivo. Alarmados, los padres le piden la composición y leen aliviados que el niño había escrito una narración inventada en la que los padres juegan ajedrez en la noche. El padre exclama: “Habrá que comprar un ajedrez. Por si las moscas”. La imaginación del niño los había salvado. El hermoso libro álbum contiene magníficas ilustraciones del artista español Alfonso Ruano que complementan la lectura.

 

 

 

Insomnia. Madrid: Ed. SM.2002.

 

 

 

 Una nueva colaboración entre el escritor chileno Antonio Skarmeta y el ilustrador español Alfonso Ruano, esta vez abordando una temática de carácter surrealista en un hermoso libro álbum para iniciar al niño en el mundo estético.

 

 

 

Galletas chinas. Barcelona: Serres, 2009.

 

 

 

 Un hermoso cuento de Antonio Skarmeta ilustrado por Emilio Urberuaga. Relata la historia de un niño mapuche cuyos padres trabajan en la panadería “La Mariposa Blanca”. El dueño de la panadería, que es andaluz avecindado en Chile, los invita a comer a un restaurant chino. Al finalizar la comida, los camareros les ofrecen unas deliciosas “galletas chinas” que tienen adentro un papelito de la buena fortuna. El papelito del niño dice “Serás empresario”. A partir de ese momento, todo va a cambiar en la vida del niño y quienes lo rodean.

 

         

 

Comentario crítico

 

 

 

Aunque Antonio Skarmeta no es un escritor que se dedique a la literatura infantil, tiene al menos tres libros internacionales que vale la pena reseñar:

 

La composición obtuvo en Paris el “Premio de Literatura Infantil y Juvenil al servicio de la Tolerancia” convocado por la UNESCO en el año 2002. En el concurso compitieron 339 libros procedentes de Australia, Chipre, Dinamarca, Nueva Zelandia, Palestina, Italia, Alemania, Ghana, Bélgica, Bolivia, Mongolia y Chile, entre otros países. Estaban escritos en 36 lenguas diferentes: árabe, español, lengua euskera, búlgaro, catalán, inglés, tagalo, polaco, griego y muchos otros.

 

Un jurado internacional compuesto por especialistas en literatura infantil y juvenil de diferentes países calificó las obras. Los miembros de este jurado eran siete especialistas que procedían de Francia, Bosnia-Herzegovina, India, Costa de Marfil, Líbano, Eslovakia y Chile (participando como integrante el autor de estas fichas de Chile). También integraron la comisión dos miembros procedentes de la Fundación Santa María y Ediciones SM entidad española patrocinadora del Concurso y el presidente de IBBY (International Board on Books for Young People) (Organización Internacional del Libro Juvenil) procedente de Austria.

 

El jurado valoró la calidad del lenguaje, el estilo literario y el sentido del humor con que el autor muestra un acontecimiento dramático recortado sobre un fondo histórico. Así mismo se destacó que el cuento valoriza la inteligencia y madurez de un niño consciente del momento histórico que le corresponde vivir.

 

También llamó la atención el hecho de mostrar cómo un niño apoya a su familia gracias a un texto literario producto de su fantasía, es decir, muestra el poder de la literatura. Mucho más interesante resulta este poder salvador de la literatura si viene de puño y letra de un niño. A la vez demuestra que muchas veces los niños están conscientes de la realidad, al contrario de lo que muchos adultos suponen.

 

Insomnia revela la estrecha relación entre un escritor y un ilustrador que crean un fascinante juego visual para sensibilizar al niño en el universo estético surrealista.

 

Galletas chinas es un homenaje a las pequeñas empresas, al amor al trabajo y  a la relación padre-hijo. Dice el autor “Mi actitud al escribir para niños no cambia de cuando lo hago para adultos. No cambio mi lenguaje, los reto. Los niños, al no estar formados todavía, son personajes con infinitas posibilidades, son imprevisibles, y me encanta el juego que da escribir para ellos”.

 

 

 

Verónica Uribe (1942)

 

 

 

Verónica Uribe es una de las mejores profesionales del libro infantil en Chile. Periodista, editora, escritora y gran conocedora de la literatura infantil iberoamericana y europea, su desarrollo profesional ha estado siempre relacionado con los libros infantiles. Se desempeñó brevemente como reportera de prensa y televisión antes de viajar a Venezuela donde trabajó en el Banco del Libro. Junto a un grupo de colegas reanimó el interés por la literatura infantil y participó en varios proyectos a nivel nacional e internacional destinados a situar al Banco del Libro como un líder en esta área. Aquítrabajó como directora del programa de literatura infantil participando como miembro del Comité de Selección de Libros para Niños del Banco del Libro por más de 15 años. En 1978 fundó junto a Carmen Diana Dearden, Ediciones Ekaré.

 

Fue Vicepresidente de la Sección Venezolana de IBBY (1978-1990) y miembro del Comité Ejecutivo de IBBY (1984 -1988). Representó a Venezuela y a Ediciones Ekaré en el Proyecto Coedición Latinoamericana patrocinado por CERLALC y UNESCO. Con Elena Iribarren desarrolló el proyecto Plan Lector de la Biblioteca Nacional para promover la literatura infantil en las escuelas públicas de Venezuela y participó en la capacitación de los maestros a cargo del programa.

 

Es profesora del Máster de Literatura Infantil que llevan a cabo la Universidad Autónoma de Barcelona y el Banco del Libro, junto a la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Ha sido jurado en varios concursos de literatura infantil en Chile, Venezuela y América Latina, entre ellos el Premio Norma-Fundalectura y del Consejo del Libro y la Lectura en Chile. Fue miembro del Jurado del Premio Hans Christian Andersen en dos ediciones: 1998 y 2000. Actualmente es vicepresidenta de ediciones Ekaré, con sede en Santiago de Chile, siendo requerida su participación para eventos nacionales e internacionales relacionados con la edición de libros infantiles.

 

 

 

 

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

Tres buches de agua salada. Bogotá: Norma, 1992.

 

Esta novela recoge las vivencias urbanas de un niño que encuentra por azar un talismán de Yemayá que le da fuerza al desarrollo del personaje dentro de la trama. La historia se sostiene sobre una perspectiva narrativa fluida que se conecta de forma natural con la perspectiva infantil.

 

 

 

Diego y los limones mágicos. Caracas Ed. Ekaré, 1998.

 

 

 

Diego, Daniela y la abuela han salido a ver la casa de una bruja mientras adentro se hornean unas ricas galletas. La casa de la bruja es vieja y tenebrosa. Se asustan tanto que regresan a la casa a ver las galletas, pero entre tanto, los niños deciden volver solos a ver la casa misteriosa. Allí, la bruja en persona les obsequia unos limones mágicos. Quien los prueba se convertirá en sapo. Cuando regresan a la casa a comer las galletas, la primera en probar los limones mágicos es la abuela. Y efectivamente se convierte en sapo. ¿Cómo conseguir que vuelva a ser la abuela de las ricas galletas?

 

Un cuento lleno de fantasía que rinde culto al tema de las transformaciones en los libros infantiles. Y por supuesto, con un final que nos deja sorprendidos y con una sonrisa dibujada en los labios. El libro contiene excelentes ilustraciones del ilustrador colombiano Ivar da Coll.

 

 

 

Diego y la gran cometa voladora. Caracas: Ekaré, 2002.

 

 

 

En esta entrega de la serie, Diego y Daniela logran materializar el inimaginable sueño de viajar en una cometa, después de haber aprendido el arte de volar cometas gracias a su abuela y al amigo de ésta, el excéntrico Emilio Chang.

 

 

 

 El mosquito zumbador. Caracas: Ed. Ekaré, 2002.

 

 

 

 Una narración mágica protagonizada por dos hermanitos, Andrés y Juliana, quienes no pueden dormirse pues los está molestando un fastidioso mosquito que los quiere picar. Para liberarse del insecto, se levantan de la cama y huyen por la majestuosa selva donde los animales los observan pasar. Piden ayuda pero los animales parecen sordos. Quieren regresar a casa pero la noche es oscura y no saben encontrar el camino. Solo un sapo podrá ayudarlos. El texto con rica sonoridad y sentido del ritmo se presta para ser leído en voz alta. Las excelentes ilustraciones de la colombiana Gloria Calderón envuelven de magia la narración en un acertado contrapunto.

 

 

 

Imágenes de Santiago del Nuevo Extremo. Caracas: Ekaré, 2002

 

 

 

Las imágenes y testimonios recogidos en este libro dan cuenta de la fundación y desarrollo de la ciudad que surge en el valle del Mapocho. Una ciudad que conserva su  esencia como muestra un título como éste en el que se  reafirma la importancia de un verdadero trabajo de edición.

 

 

 

Otras obras

 

 

 

Diego y el barco pirata. Caracas, Ed. Ekaré, 2000

 

El libro de oro de los cuentos de hadas. Caracas. Ed. Ekaré, 2004.

 

 

 

Comentario crítico

 

          

 

Verónica Uribe se inicia en el campo de la literatura infantil como fundadora de ediciones Ekaré junto a Carmen Diana Dearden. Asume el trabajo de editora como un proceso complejo que demanda investigación, un trabajo conjunto con los autores que conlleva actitud crítica, manejo del lenguaje y capacidad de creación. En el tránsito editorial realiza adaptaciones de narraciones indígenas y de otras manifestaciones populares tradicionales lo que va decantando su condición de escritora que asume plenamente con la editorial colombiana Norma al publicar  Tres buches de agua salada, una novela de referencias autobiográficas.

 

A partir de allí, surgen nuevas propuestas como la serie de Diego y El Mosquito zumbador, en los que ya se hace presente una escritura diáfana, de la palabra esencial, donde se dan la mano la preocupación  estética y la asunción de lo cotidiano  más allá de los circunstancial.

 

Por otra parte, no sólo vale destacar su aporte individual a la investigación y a la edición de libros para niños, sino toda la labor de difusión que ha llevado a cabo con publicaciones periódicas como la revista infantil Parapara y la preocupación constante por formar profesionales en el área de la literatura infantil.

 

Como creadora Verónica Uribe se destaca en los libros para primeros lectores, con historias simples, llenas de encanto y misterio y con un vocabulario apropiado para los más pequeños. Las narraciones se prestan mucho para ser leídas en voz alta por su musicalidad y sentido de la oralidad. Otro mérito de la autora radica en el gusto para realizar antologías y para editar libros infantiles en los que consigue una excelente alianza entre texto e ilustración de calidad.

 

 

 

María Eugenia Coeymans (1943)

 

 

 

Es socióloga y conocedora de la psicología de la infancia. Se tituló en la Universidad Católica de Chile. Estudió Orientación Personal en el Instituto Carlos Casanueva y Desarrollo Infantil en el College of Further Education de Oxford, Inglaterra. Muy importante ha sido su labor como asesora del Servicio Nacional de Menores. También ha asesorado a empresas y colegios por medio de talleres. Como activa integrante de IBBY Chile ha participado en mesas redondas y conferencias, además de haber sido presidenta de la institución a mediados de la década del 2010. Ha viajado a numerosos congresos internacionales de IBBY representando a los escritores chilenos de literatura infantil.

 

Esta escritora chilena plantea que “el mundo actual necesita momentos de intimidad en el seno de la familia, necesita más momentos mágicos en la sala de clases en torno a un cuento bien narrado o una rica conversación surgida después de leer un poema en voz alta. Le hace falta a los niños de hoy estar sentados en las rodillas de sus padres leyendo un libro juntos o yacer acostados escuchando, antes de dormirse, la voz tranquila de sus progenitores, abriéndoles los ojos del alma al mundo de la fe, de la imaginación y de la fantasía, con parábolas, cuentos y fábulas... Le hace falta a la educación formal detenerse de vez en cuando, creando un espacio  rico entre profesor y alumnos, donde esté ausente la corrección y la crítica, y sólo se dé una comunicación en torno a lo asombroso y lo increíble,  narrado con amor”.

 

 

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

La Ovejita y otros cuentos para conversar. Santiago de Chile: Patris, 1987

 

El libro incluye "otros cuentos para conversar", pero el que da título al libro es particularmente atrayente. Les gusta a los niños esta ovejita Pompón Amarillo por su ternura y emotividad. Y porque lleva, en el fondo, inscrito el mensaje: "Te quiero tal como eres". Los otros cuentos son "La luciérnaga viajera", "La veleta de los vientos", "La piedrecilla del río", "La nube juguetona" y "Los tres puentes". Todos ellos están escritos en un lenguaje sencillo y directo. Se prestan mucho para ser conversados con los niños, entregando siempre, a la par de la narración, un valor formativo.

 

 

 

El Secreto de la Caja Blanca. Santiago de Chile, Patris, 1991.

 

 

 

Libro ilustrado por Mónica Cortés que incluye cinco narraciones breves en las que se estimula el poder de fantasía que tiene el niño. También se le fomenta su capacidad de imaginación y de observación de la realidad, así como la facultad de aceptarse a sí mismo y a sus semejantes. Estos cuentos, que tienden a fomentar y a formar la madurez emocional, afianzan en el niño el sentido del respeto y contribuyen a "despertar la originalidad de cada uno de ellos, guiándolos para que actualicen sus potencialidades y superen sus limitaciones". El libro incluye "El Latido del Roble", "El Anillo Abridor", "El Secreto de la Caja Blanca" y “La Vertiente de San Gabriel".

 

 

 

Cuentos de bosques, ríos y lagunas. Santiago de Chile: Patris, 2002.

 

 

 

Como en todos sus títulos anteriores, este libro incentiva a los padres para que lean cuentos a los niños y luego conversen sobre ellos con los niños. Por eso, el libro se complementa con una guía para padres y educadores a fin de que puedan sacar mejor provecho a las enseñanzas de estos relatos que tienen un fondo cristiano y enseñanzas para la vida tales como la necesidad de entregar cariño, la protección maternal, la búsqueda de la identidad y la auto aceptación.

 

 

 

Cuentos para conversar. Santiago de Chile, Nueva Patris, 2007.

 

 

 

Edición a todo lujo con ilustraciones de Loly y Bernardilla. Como siempre, el libro se complementa con una excelente guía para el educador con sus respectivas sugerencias de actividades para realizar con los niños, principalmente en torno al diálogo y la participación. El hermoso libro contiene una colección de sus mejores cuentos, entre ellos “Lady Bird y sus lunares”, “El caracol sin casa”, “El pez naranja de aletas plateadas” y muchos más.

 

En esta obra, la autora insiste en que es fundamental, para el sano crecimiento del niño, tener espacios en su vida donde esté presente la gratuidad propia de un cuento narrado por alguien que le quiere”. Esos espacios son los que desea crear, con la reinstauración de la ancestral costumbre de contar cuentos en familia, donde padres e hijos se encuentren en calidad de narradores y oyentes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otras obras

 

 

 

Alas doradas y otros cuentos para conversar. Santiago de Chile: Editorial Patris, 1986.

 

El Caracol sin casa. Santiago de Chile: Editorial Patris, 1988.

 

Cuentos para conversar y Guía del Educacor. Servicio Nacional de Menores. Santiago de Chile: Editorial Patris, 1992.

 

 

 

Comentario crítico

 

 

 

Los cuentos de María Eugenia Coeymans muestran una profunda confianza en el ser humano y vienen a ser verdaderos auxiliares de la educación integral del niño. La autora enfatiza la idea de que los cuentos entregan una gran carga de afectividad al ser contados oralmente y duda de la efectividad de la tecnología desprovista de calidez humana. En una entrevista señala: "Contar cuentos es un acto de amor. Hay entrega de todo lo que el narrador es. Emanan sus emociones, sentimientos, gestos y cobran vida ante sus oyentes quienes, junto al contenido narrado, reciben esa corriente vital; se sienten cálidamente amados. Esta riqueza afectiva que produce la interacción personal es irremplazable. Reiteramos: ni la televisión, ni las cassettes con cuentos grabados pueden sustituirla y, en los intentos realizados, los grandes perdedores son los niños, que crecen encargados a la tecnología".

 

La literatura infantil, muchas veces, además de recrear, tiene funciones terapéuticas. Es decir, permite despertar la facultad creativa del niño, liberar sus tensiones emocionales, lo hace  verse reflejado en situaciones que reconoce como propias, a la vez que le ayuda a ampliar su vocabulario.

 

Muchos niños, al leer un cuento, pueden sentirse expresados en sus emociones. Los padres o los adultos pueden ayudarlo a que se entiendan a sí mismos. Muchas veces, un cuento es un canal de comunicación entre un adulto y un niño. La falta de entendimiento que se produce a veces entre las diferentes generaciones, se debe en muchos casos, a la ausencia de libros para compartir... Un relato, un poema o una canción compartida, pueden mucho a la hora del deseo de comunicarse.

 

Al final de estos hermosos cuentos, se incluye una guía para padres y educadores que contiene elementos teóricos en relación al cuento como instrumento formativo y a las necesidades de vinculación del ser humano, en particular del niño, para lograr un desarrollo armónico y equilibrado.

 

 

 

Víctor Carvajal (1944)

 

 

 

Escritor y actor chileno, nacido en Santiago, con diversos libros infantiles dentro de la tendencia realista y social. En Parral escuchó cuentos de labios de un campesino que regaba por las tardes. Esos relatos lo marcaron. Luego leyó a Charles Dickens y a Hermann Hesse. Sus primeras obras son teatrales y las representa en Alemania donde se exilió con su esposa en la década del 70. Escribiendo los argumentos de sus obras, se da cuenta que tiene facilidad para narrar, pues antes de escribir los libretos, redactaba la trama. Así comienza a escribir sus primeros cuentos que reune en el volumen Cuentatrapos, su primer libro, con el que obtuvo en España el Premio Barco de Vapor 1984, convocado por la Fundación Santa María.

 

Luego de su experiencia en Alemania, reside en Quito, Ecuador. Finalmente deciden regresar a Chile, donde el autor continúa trabajando en teatro y en telenovelas. Pronto, deja toda actividad teatral para dedicarse de lleno a la literatura infantil.

 

Integra IBBY Chile, trabajando con entusiasmo en numerosos programas de fomento de la lectura. Viaja por todo el país en ferias del libro. Funda la librería infantil “Sol y Luna”, la primera librería en Chile dedicada a los libros infantiles. Luego funda y dirige la editorial “Sol y Luna” para editar sus propios libros infantiles en cuidadas ediciones y dar a conocer a ilustradores emergentes.

 

El autor ha obtenido importantes premios, entre ellos el premio "Placa de Plata" otorgado en 1993 por la editorial SM de España por el libro Cuentatrapos por ser un libro que - a esa fecha - llevaba más de 100.000 ejemplares vendidos. Ha sido ganador del Premio de Literatura Infantil del Consejo del Libro y la Lectura por Sakanosoyin (1995) y Mamire, el último niño (1997). Ha sido Lista de Honor IBBY 1998 por Mamire, el último niño.

 

 

 

Obra literaria:

 

 

 

Cuentatrapos. Madrid: SM, 1984.

 

 

 

Este libro, congraciado con el Premio Barco de Vapor 1984, le ha valido al autor un reconocimiento en el mundo de habla hispana y también en otros países, ya que ha sido traducido a varios idiomas, entre ellos, el alemán, francés, portugués y bable (dialecto asturiano).

 

Estas historias francas, ambientadas en poblaciones marginales de Santiago, desarrollan una temática de desnuda verdad en torno a las realidades que los niños viven en estos lugares. Sin desgarros violentos ni mensajes de denuncia, Víctor Carvajal arroja una mirada límpida hacia los niños de los barrios pobres de la capital y se limita a contar con sincera verdad.

 

 

 

Chipana. Madrid: SM, 1986.

 

 

 

Víctor Carvajal aborda en esta sencilla novela infantil una temática ecológica, ya que se basa en la venta de llamas, alpacas y guanacos a Estados Unidos. El autor lee la noticia en el periódico y a raíz de ella, escribe la historia de un niño pastor de apellido Chipana que vive en un pequeño pueblo del Norte Chico. Mezclando leyendas, saberes populares y elementos míticos, Víctor Carvajal fragua una historia en la que se destaca la preservación de una especie animal y un profundo cariño hacia un medio primitivo y ancestral.

 

Sin duda alguna, Chipana es uno de los mejores libros de Víctor Carvajal y también su preferido: "Pienso que ese niño es el que yo llevo. Es soñador, fantástico, no fantasioso, que se gana la ternura de quienes le rodean".

 

 

 

Sakanusoyin, el cazador de Tierra del Fuego. Santiago de Chile: Alvarez Editor, 1990.

 

 

 

Este libro trata de un grupo de muchachos en una tribu de indios yaganes, raza indígena perdida en Chile. A través del relato, el autor da a conocer una cultura desaparecida. Al escribirla, tenía presente El Último de los Mohicanos de Fenimore Cooper que le impresionó por la dignidad del pueblo mohicano. Ambientado en Tierra del Fuego, en tiempos de la extinguida raza de los Selknam, la novela relata la vida de Sakanusoyin, un joven cazador de guanacos que debe sobrevivir en un medio adverso, relacionándose con sus congéneres y creyendo en sus propios dioses.

 

El libro describe las distintas costumbres y ritualidades que los Selknam tenían para encontrar esposa. Muestra sus creencias y el valor que le conferían a la familia. El libro nos permite reflexionar sobre una rica cultura que tenía un sabio amor hacia los animales. Hacia el final hay unas escenas en las que se combina el sentido mágico de la vida junto al valor de vivir con un sentido de honestidad hacia la propia cultura.

 

 

 

Como un salto de campana. Santiago de Chile: Alfaguara, 1992.

 

Novela juvenil de carácter autobiográfico, en la que el autor recrea su propia experiencia como chileno exiliado en Alemania junto a su esposa e hijo. Aquí relata la historia de Pancho, un niño que vive en Alemania con sus padres chilenos. Nacido en Europa, este niñono es ni alemán ni chileno. Un día decide saber es cómo vive su abuelito Patricio en el sur del mundo, en Chiloé, una tierra mágica llena de leyendas que se parecen mucho a las narraciones orales de Europa.

 

La narración se sustenta básicamente en el permanente contrapunto entre la cultura alemana de donde es el niño y la chilena de donde son sus padres y antepasados. Finalmente el niño viaja a conocer el país mítico del que tanto ha oído hablar. En una pequeña avioneta aterriza en medio del campo de Chiloé. Allí lo estará esperando su abuelo y todo el pueblo deseoso de conocer al nieto chileno que nació en Europa.

 

 

 

Mamire, el último niño (1997).

 

 

 

Esta novela trata acerca de un niño que es el único alumno en un perdido pueblo del desierto nortino. La narración avanza describiendo la relación del niño con el único profesor de la escuela, con su entorno, su paisaje, su familia, su cultura y su destino. Su conflicto reside en permanecer en el pueblo manteniendo las viejas tradiciones o emigrar en busca de un destino que puede ser peor.

 

 

 

Otras obras:

 

 

 

Cante, cante señorita Cantadulce. Lyon, France: Cahiers du Debout, 1980.

 

Una muñeca llamada Esperanza. Alemania, Henschel Verlag, 1980.

 

Fray Andrés, otra vez. Santiago de Chile: Marasul, 1989.

 

Los fantasmas de malas pulgas. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1994.

 

Cartas a Bam Bam. Santiago de Chile: Norma, 1998.     

 

Niña de sueño, Lucila. Santiago De Chile, Sol y Luna, 1998.

 

Delgado Niño Neftalí. Santiago de Chile: Sol y Luna, 1998.

 

Abeja de Fuego. Santiago de Chile: Sol y Luna, 2001.

 

Joven Huidobro. Santiago de Chile: Sol y Luna, 2002.

 

 

 

Comentario crítico:

 

     

 

Víctor Carvajal es uno de los narradores con más oficio en la literatura infantil chilena. Su lenguaje directo y a la vez poético conecta fácilmente con el niño y lo pone en contacto con los grandes temas universales. La mayoría de sus libros plantea reflexiones de índole social marcadas por un profundo humanismo. Sus escenarios son variados, principalmente poblaciones marginales y lugares de la extensa geografía de Chile donde viven niños en situaciones críticas. El autor las aprovecha para recortarlas ante un escenario natural revelando de paso problemas de carácter antropológico y cultural. También tiene libros sobre las culturas indígenas y sobre artistas de la cultura nacional. En toda su obra predomina una profunda reflexión sobre el ser humano, nuestras raíces y nuestra idiosincrasia.

 

 

 

Jacqueline Balcells (1944)

 

 

 

Escritora chilena considerada una de las más interesantes e imaginativas autoras de libros para niños en Chile. Su verdadero nombre es Jacqueline Marty Aboitiz pero adopta de su marido el apellido Balcells. De formación periodística en la Universidad Católica de Santiago, sólo comenzó a escribir cuentos para niños cuando nacieron sus primeros hijos, y a publicarlos cuando se instaló a vivir en Francia en el año 1982. Su libro La Pasa Encantada (Le Raisin Enchanté) figuró en Paris entre los relatos más leídos por los niños franceses en 1984. Este cuento trata de unos niños que se portan tan mal que hacen que su madre se vaya literalmente convirtiendo en una pasa.

 

En 1986, de vuelta en Chile, se dedica a la literatura infantil y publica tanto en Francia como en Chile. También sus cuentos han sido traducidos al inglés y editados en Estados Unidos por la Latin American Literary Review Press. Su obra en conjunto con Ana María Güiraldes es inmensa. Juntas escribieron muchísimos libros de aventuras y ciencia ficción para editorial Andrés Bello, especialmente en los años 80 y 90.

 

Mujer muy culta, sensible, estudiosa y tímida, Jacqueline Balcells es admiradora de la obra de Rudyard Kipling, C.S. Lewis e Italo Calvino. Su prosa limpia la ha hecho acreedora de diversas distinciones nacionales e internacionales, entre ellas, el Trofeo Bonnemine D'Or en 1992 por Leo contre Lea de la Colección J'aime Lire de Bayard Presse, otorgado al cuento que tiene mayor éxito entre los jóvenes lectores. En la actualidad, la autora escribe libros para niños, realiza traducciones y dirige talleres literarios para niños.

 

 

 

Obra literaria:

 

 

 

El niño que se fue en un árbol. Santiago de Chile, Andrés Bello, 1986.

 

 

 

Este libro contiene un conjunto de sus más bellos relatos: "Cómo empezó el olvido", "El elixir de las sirenas" o "El enano verde", con toques de humor y un permanente recuerdo de los tradicionales cuentos de hadas y gnomos de raíz europea.

 

 

 

El archipiélago de las Puntuadas. Santiago de Chile, Andrés Bello, 1987.

 

 

 

Este libro narra la vida de unos habitantes que viven en unas islas perdidas en el Océano Pacífico: “Miradas a vuelo de pájaro, cuatro de ellas tenían forma de signos exclamativos. Otras cuatro eran unos perfectos signos interrogativos. Y las últimas tres, puestas una al lado de la otra ¿quién no las hubiera encontrado iguales a unos puntos suspensivos? Así, las primeras se llamaban las Islas Exclamativas, las segundas, las Interogativas y las últimas tres, las Islas Suspensivas. El conjunto de todas ellas, se llamaba el Archipiélago de las Puntuadas". El cuento muy bien ilustrado por Eduardo Osorio, resulta una original metáfora en torno a la convivencia y  tolerancia que debe poseer cada individuo si quiere vivir en armonía con sus semejantes.

 

 

 

El Polizón de la Santa María. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1988.

 

 

 

En esta novela breve, que fue Lista de Honor IBBY, 1990, la autora plantea una nueva visión del Descubrimiento de América a través de una ficción literaria protagonizada por un niño. Se llama Gabriel y tiene tan sólo doce años de edad. Una tarde, por simple deseo de aventura, se cuela en la carabela Santa María anclada en el puerto de la isla de Gomera y una vez en alta mar, es sorprendido demasiado tarde, dentro de un saco de harina. Entonces comienza para el niño la verdadera hazaña que tiene ribetes históricos porque el propio Cristóbal Colón toma al niño a su cargo para que le lea pasajes de la Biblia por las noches y también fragmentos poéticos y fantásticos, casi sobrenaturales. Jacqueline Balcells ha escrito una verdadera alegoría poética, iluminando la anécdota narrada con matices religiosos. El libro está en la tendencia que busca recrear la verdad histórica con un fondo filosófico.

 

 

 

Cuentos secretos de la historia de Chile. Con Ana María Güiraldes. Santiago de Chile, Andrés Bello, 1992.

 

 

 

Cuentos que narran episodios desconocidos de la historia de Chile, como por ejemplo, un suceso ocurrido al poeta Rubén Darío cuando en 1888 estuvo en Chile y frecuentó los salones del hijo del Presidente Balmaceda, Pedro Balmaceda Toro. El episodio narrado por Jacqueline Balcells se titula "Margarita y el poeta". Mitad cierto, mitad inventado, cautiva y emociona.

 

 

 

Simón y el carro de fuego. Santiago de Chile, SM 2004.

 

 

 

En esta novela histórica la autora recrea la historia de un detalle observado en un cuadro de la serie de San Francisco de Asís situado en el Museo Colonial de San Francisco en Santiago. La novela cuenta la historia de Simón, cuyos padres arqueólogos murieron en una expedición. El niño tiene en su poder una carta y un carro de madera igual al de la pintura.

 

 

 

Otras obras:

 

 

 

La Hacedora de Claros y otros cuentos. Santiago de Chile: Universitaria, 1988.

 

Cuentos sabrosos. Con Ana María Güiraldes. Santiago de Chile, Santiago, 1990.

 

El País del Agua. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1991

 

Cuentos secretos de la historia de Chile. Con Ana María Güiraldes. Santiago de Chile: Zig Zag, 1992.

 

Entre gallos y conejos. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1992.

 

Cuentos de los reinos inquietos. Santiago de Chile, Andrés Bello, 1993.

 

 

 

Comentario crítico:

 

 

 

Los cuentos de Jacqueline Balcells están muy bien escritos, con prosa impecable y estilo muy cuidado. Tienen vuelo poético y fantasía, además de inspirarse en los relatos clásicos de mágico suspenso. Se ve que tras la escritura hay lectura e investigación que, unidas a una rica imaginación, dan por resultado una literatura infantil de alta calidad literaria.

 

El crítico Antonio Orlando Rodríguez señala en su libro Panorama Histórico de la Literatura Infantil en América Latina y el Caribe que "ya en esos cuentos se aprecian los elementos que distinguen su narrativa: prosa tersa, cuidada, donde hallan cabida lo fantástico y lo cotidiano, el gusto por las alegorías y el respeto al lector".

 

 

 

Ana María Guiraldes (1946).

 

 

 

Escritora chilena nacida en Linares. En los lluviosos inviernos del sur, siendo muy niña, a los nueve años, escuchaba a su madre, la escritora Violeta Camerati leer en voz alta sus poemas. Tanto le gustaban que decidió ser ella también escritora. Leyó mucho desde entonces, especialmente en esas largas convalecencias de las enfermedades infantiles. Luego ya empezó a escribir cuentos de manera profesional.  

 

En 1983 obtuvo el Premio Municipal de Literatura por su obra El Nudo Movedizo. El cuento que da título al volumen de cuentos es maestro en el género del horror, ya que ese nudo movedizo es un nudo de serpientes.

 

Luego, se dedicó por entero a la literatura infantil, escribiendo cuentos en el suplemento “Pocas Pecas” de “El Mercurio”. Más tarde inició una larga serie de libros infantiles y juveniles con más de 350 títulos a la fecha. Muchos de ellos fueron escritos en conjunto con la escritora Jacqueline Balcells.

 

Ana María Güiraldes alterna la escritura con sus talleres literarios que da en su propia casa. Alrededor de la gran mesa del comedor han ido pasando niños, jóvenes y adultos interesados en la creación literaria. Muchos de ellos han incursionado después en la literatura de manera profesional a través de los concursos.

 

Dice la autora: “Los concursos pueden ser un excelente trampolín para mostrar una buena novela o buenos cuentos. Insisto en la palabra “buenos” ya que obviamente, esa será la llave. Escribir para niños es más serio que escribir para adultos. Hay que sortear más dificultades y dejar en el papel el máximo de encantamiento que seamos capaces de transmitir. El niño es el principal crítico. Si no le gustó el primer párrafo, se pierde un lector”. 

 

 

 

  Obra literaria

 

 

 

Ratita Marita y La lombriz resfriada. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1985.

 

 

 

Primer libro de cuentos de la autora con bellas ilustraciones de su hermano Ricardo Güiraldes, gran ilustrador chileno radicado en Inglaterra. Ambos cuentos tienen frases rimadas, situaciones simpáticas y personajes divertidos. Son breves fábulas ingeniosas que tienen de protagonista a la Laucha Monona, al modisto Nosedonde, a la Ratona Pericona, al Gato Tacuaco y por supuesto, a la Ratita Marita y a la lombriz resfriada "muerta de frío", que no tiene ni un vestido para ponerse,"ni unas plumas en la cola, ni un pañuelo para sonarse" y que sería "tan, tan feliz de vivir en un lindo calcetín rojo con hoyito".

 

 

 

Aventura en las estrellas. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1986.

 

 

 

Primer libro de una serie de peripecias fantásticas en el espacio escritas junto a la escritora Jacqueline Balcalls y a su hermano que las apoyó desde un punto de vista científico. La estructura del libro es abierta ya que las aventuras pueden ser infinitas, puesto que al final de cada capítulo vienen alternativas para el niño elija la continuación del relato de acuerdo a sus intereses. Esto es un rasgo moderno que se encuentra también en otros libros de acuerdo al esquema "Sigue tu propia aventura". De hecho, el escritor italiano Giani Rodari ya había propuesto nuevas alternativas de cuentos en su libro La Gramática de la Fantasía.

 

 

 

Trece casos misteriosos. Con Jacqueline Balcells. Santiago de Chile, 1990.

 

 

 

El libro contiene trece historias para dilucidar con diversas pistas para que el niño pueda solucionar un caso policial de acuerdo a varias alternativas. Las respuestas a los enigmas policiales deben leerse frente a un espejo, con lo que la lectura va asociada al juego.

 

 

 

Emilia, intriga en Quintay. Con Jacqueline Balcells. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1994.

 

Primera novela de una serie que tiene la ventaja de combinar los sentimientos femeninos de una adolescente, con la intriga policial, más el suspenso y la aventura en una localidad playera típica de la zona central. Luego vienen Emilia, cuatro enigmas de verano, Emilia y la dama negra y Emilia y la aguja envenenada.

 

 

 

Otras obras

 

 

 

El mono buen mozo y otros cuentos. Santiago de Chile: Univeritaria, 1987.

 

Animales, animalitos y animalotes. Santiago de Chile: Universitaria, 1987.

 

Misión Alfa Centauro. Con Jacqueline Balcells. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1987

 

La Rebelión de los Robots. Con Jacqueline Balcells. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1988.

 

La pata patana y otros cuentos. Santiago de Chile: SM, 1990.

 

Un embrujo de cinco siglos. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1991.

 

Mariano Isla. Santiago de Chile: Salo Editores. 1991.

 

El castillo negro en el desierto. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1992.

 

El violinista de los brazos largos. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1994.

 

 

 

Comentario crítico

 

 

 

Ana María Güiraldes ha logrado que sus libros se impongan entre los niños y jóvenes chilenos, porque tienen gran amenidad, privilegian el dinamismo de la acción, se basan en una acendrada información, plantean casi siempre una estructura original y presentan una rica diversidad temática.

 

Cuando escribe para los niños más pequeños aflora su natural ingenio siempre a flor de piel. Los personajes de estos libros suelen ser animales que captan de inmediato el interés de los niños porque están descritos con un estilo conciso, con imágenes claras y convincentes, y se expresan con diálogos certeros. Además estos libros se destacan por un innato sentido del humor expresado en onomatopeyas, juegos de palabras y guiños cómplices al lector. Cuando escribe para los jóvenes se ve a una escritora madura que sabe emplear el lenguaje y armar una trama compleja donde todos los elementos  son funcionales a la acción.

 

 

 

María Luisa Silva (1946)

 

 

 

Escritora chilena especializada en literatura infantil. De niña era muy imaginativa. Se sentaba en el jardín de su casa a observar la naturaleza y a inventar cuentos. Luego leyó los cuentos de Hans Christian Andersen que la identificaban totalmente. También leyó a Oscar Wilde que le fascinó. Respecto de este autor, señala: "Creo que Wilde tiene un estilo de decir las cosas que mueve todas mis fibras; me provoca una especie de suavidad interior que me hace admirarlo cada vez más como un escritor de excepción. Sus temas son tan simples, pero los cuenta como recién descubiertos".

 

Estudió Pedagogía Básica y Educación de Párvulos en la Universidad de Chile porque  se sentía atraída hacia el mundo de la infancia. Luego se inscribió en cursos y seminarios de literatura infantil para aprender más. Fue así que conoció al escritor galés Roald Dahl, el autor de Las Brujas, un clásico moderno de gran sentido del humor. Al respecto, la autora señala: "Existe en este escritor una suerte de irreverencia que lo hace muy distinto a todo lo conocido tradicionalmente”.

 

María Luisa Silva piensa que es importante que los niños lean cuentos, porque "es la única forma que ellos se reconozcan a sí mismos. Les da libertad interior y alegría de vivir".

 

Muchos de sus libros se han publicado en ediciones bilingües traducidos por Valerie Moir. El grupo Zapallo ha musicalizado varios versos de la autora, quien es una permanente promotora de la poesía infantil en sus destacadas actuaciones en ferias del libro y visitas a colegios. Con su sentido innato de la teatralidad y la lectura dramatizada, da vida a sus propios poemas y hace interactuar a los niños con su teatro de sombras, títeres y marionetas.      

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

Los monstruos, los buenos monstruos. Santiago de Chile: Pehuén, 1993.

 

 

 

Este libro reúne dos cuentos que tienen de protagonistas a personajes clásicos, pero en ambientes actuales. Brujas, ogros, fantasmas, momias y un dragón se humanizan mostrando que también ellos sufren y tienen miedo. En el primer cuento, una ogresa niña quiere cantar ante un público que la aplaude y celebre, en tanto que el dragón anhela usar su pirotecnia en los grandes escenarios al aire libre que ha visto encenderse en las ciudades. El segundo cuento narra una historia de amor entre dos momias de sangre real que están en un museo.

 

 

 

Tino and Tina. Versión en inglés de Valerie Moir. Santiago de Chile: Los Andes, 1996.

 

 

 

Escritos en forma imaginativa y clara, estos cuentos rimados agradan a los niños desde los cuatro a los nueve años y gustan sobre todo por sus magníficas ilustraciones muy coloridas. Al respecto, opina: “La ilustración de un libro para niños es sumamente importante. Me preocupo mucho de la calidad de los dibujos, especialmente cuando son para los más pequeños porque contribuyen a su educación estética. También hay que cuidar el tamaño de la letra y la página, así como el grosor o el brillo del papel. Lamentablemente todos estos aspectos los revisa la editorial y pocas veces los escritores podemos decidir. Pero hoy, cada vez más, las editoriales están dejando participar a los autores en estos puntos. Yo, al menos, he tenido esta suerte”.

 

 

 

Versos and Verses. Versión en inglés Valerie Moir. Santiago de Chile: Los Andes, 1996.

 

 

 

Original propuesta de versos simpáticos y rimados para aprender inglés. Traducción de Valerie Moir. El libro bellamente ilustrado fue Lista de Honor del IBBY 1996, mención traducción.

 

 

 

 Así vivimos las brujas. Santiago de Chile: Alfaguara, 2007.

 

Como siempre, María Luisa escribe con soltura y humor estos cuentiversos para primeros lectores sobre tiburones, brujas, momias y brujitos.

 


Otras obras

 

 

 

Versos para soñar y jugar. vol I y II. Santiago de Chile: Pehuén, 1986, 1989.

 

El cumpleaños del señor pulpo. Santiago de Chile: Pehuén, 1990.
Lirín lirón, la luna en camisón. Santiago de Chile: Pehuén, 1991.

 

A girar girasol. Nueva York: Ed.Macmillan. McGraw-Hill, 1993.
El gorila Razán Editorial Santiago de Chile: Alfaguara, 2000.
El Gato García y otros poemas divertidos. Santiago de Chile: Andrés Bello, 2000.

 

El problema de Martina. Santiago de Chile: Alfaguara 2002.

 

El mono Jacobo.  Libro gigante. Santiago de Chile: Sol y Luna, 2003.

 

La Vaca Azucena. Santiago de Chile: Sol y Luna, 2004.

 

Fantasmas en la Casa Rodante. Santiago de Chile: Alfaguara, 2005.

 

El tiburón va al dentista. Santiago de Chile: Alfaguara, 2006

 

 

 

Comentario crítico

 

 

 

María Luisa Silva ha escrito numerosos libros de poesía infantil caracterizados por una rima muy juguetona, humorística y fácil de decir y memorizar. Además cuida mucho la estética del libro, su edición y el uso del color, lo que los hace muy atractivos y queridos por los niños, iniciando en ellos el gusto por los libros y las palabras.

 

 

 

Héctor Hidalgo (1947) 

 

 

 

Bibliotecario, profesor de literatura infantil, editor, educador y escritor chileno nacido en San Fernando. Su compromiso con el libro es muy profundo de tal manera que prácticamente lo aborda desde todas las perspectivas profesionales. Como activo integrante de IBBY Chile ha dictado conferencias, cursos y seminarios de literatura infantil en prácticamente todo el país, visitando colegios y promoviendo el buen libro en ferias del libro, universidades y colegios.

 

Su primer libro La reunión de las vocales (1992) es una sencilla pieza teatral para ser representada por niños. Siempre tuvo una marcada preocupación por la infancia y sus lecturas. Trabajó muchos años como editor en editorial Arrayán donde creó una importante colección de libros infantiles. Tras el cierre de la editorial se traladó a editorial Marenostrum donde edita en la actualidad libros infantiles y de texto.

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

El Pino de la Colina. Santiago de Chile: Arrayán, 1993.

 

 

 

Libro de tono ecológico que rinde homenaje a la naturaleza que todo lo da con la mayor generosidad, sin esperar nada a cambio. El pino va entregándolo todo hasta quedarse sin nada, pero la semilla vuelve a nacer y crece un nuevo pino. El cuento refleja el amor de la naturaleza representado en ese pino que entrega sus ganchos a todo aquel que argumente para pedírselos, aún teniendo el peligro de desaparecer. Pero la naturaleza es sabia, sabe perdurar y regresar en sus ciclos eternos.

 

 

 

Los Gatos de Venecia. Santiago de Chile: Arrayán, 1994.

 

 

 

Conjunto de diversos cuentos: "Los Gatos de Venecia", "La sonrisa del Hombre", "Los Burros de Juan Palomares" y "¿Y tú, conejito, de qué cuento vienes?". Los cuatro cuentos están protagonizados por animales tanto reales como fantásticos. El cuento que da título al libro se ambienta en Venecia y participan muchos gatos que emprenden una singular cruzada para descontaminar la famosa ciudad de los canales. Con este libro Héctor Hidalgo obtuvo el Premio de Literatura Infantil del Consejo Nacional del Libro y la Lectura, 1994.

 

 

 

Cuentos mágicos del sur del mundo. Santiago de Chile: SM, 1994.

 

 

 

En este libro se reúnen tres relatos: "El Enanífero", "El Resplandor del Horizonte" y "El Hombre de los Cuatro Vientos". Estos cuentos rescatan el sentido mágico de la literatura, en la recuperación de espacios y temas propios de nuestro país. "El Enanífero" es la historia de un pintor que regresa a Chile después de una larga temporada en Venezuela. Quiere volver a pintar nuestra naturaleza, pero la fuerte influencia y el colorido del trópico le acarrean numerosos problemas creativos. A través de conversaciones telefónicas con un niño, va recuperando los espacios nacionales y el niño va configurando su mundo mágico, fantasioso y profundo sentido de la vida. Los otros dos cuentos, escritos con la estructura de los mitos, se desenvuelven en los espacios naturales de nuestra tierra, apuntando al tema de la creación y la sabiduría de los pueblos del sur en la defensa de su entorno natural. La fantasía y la realidad se integran creando una atmósfera que llama a la reflexión y al interés por los valores de la naturaleza.

 

 

 

La Pajarera de Manuel Encino. Santiago de Chile: Arrayán, 1994.

 

 

 

Hermoso libro con bellas ilustraciones de pájaros chilenos de Francisco Ramos. La obra relata la historia de un arquitecto que durante toda su vida profesional, dejó en cada casa que construyó, una pajarera en recuerdo de su infancia, época en que formaba parte de un grupo de niños para protejer a los pájaros desvalidos. Samuel Encino es un bondadoso personaje que termina construyendo la pajarera más grande y fantástica del mundo en la precordillera de los Andes, y una vez terminada su labor, que forma parte de sus sueños más queridos, llama a los pájaros chilenos, los que acuden a él para establecer una convivencia en aquel apacible espacio.

 

Este libro se complementa adecuadamente con treinta y tres fichas sobre las principales aves chilenas, todas las que participan en el relato, con la descripción de cada una de ellas, con información sobre su hábitat y necesidades de protección. También son importantes las ilustraciones realistas a todo color de los pájaros chilenos, lo que constituye un aporte al conocimiento de la fauna en Chile. El libro se inscribe dentro de la literatura infantil de apoyo ecológico.

 

 

 

El piano de Neruda y otros cuentos. Santiago de Chile, 1995

 

 

 

Libro que reúne diversos cuentos: “El piano de Neruda”, “Una estrella fugaz”, “Pedro y el  cóndor”, “El Alicanto, el pájaro dorado del desierto”, y “El cumpleaños de Agustín”. De entre ellos sobresale el primero que da título al libro, en el que recrea la infancia de Neruda, especialmente en el momento en que escuchaba caer la lluvia en el tejado de su casa. Las gotas iban tocando su piano musical que nunca olvidaría.

 

 

 

Otras obras

 

 

 

La mujer de goma. Santiago de Chile: Arrayán, 1993.

 

El regreso de la mujer de goma. Santiago de Chile: Arrayán, 1997

 

Receta para espantar la tristeza. Santiago de Chile: SM, 1998

 

Los guantes del rey Joaquín. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1999.

 

Piratas del Internet.  Málaga, España: Sarriá, 2001.

 

Chile en cuentos. Antología del cuento infantil. Editor. Santiago de Chile:

 

Arrayán, 2001.

 

Calatayud. Santago de Chile: Salo: 2002.

 

La laguna de los coipos. Santiago de Chile: SM, 2003.

 

Un zorzal llamó a la ventana. Santiago de Chile: Arrayán, 2004.

 

Los derechos de los animales, Santiago de Chile: SM, 2007.

 

 

 

Comentario crítico

 

 

 

Héctor Hidalgo ha publicado una serie de obras dedicadas a los niños y los jóvenes, principalmente de corte narrativo, que cubren temas de amplio espectro, desde la recuperación de los grandes sueños y fantasías de los niños a la preocupación por los temas ambientalistas, la nostalgia y los personajes de las tradiciones, entre otros tópicos.

 

El autor dice sobre su obra: “Pienso que tengo un gran compromiso con mis historias y también con los lectores. Ha nacido entre nosotros la complicidad que otorga la lectura. Mis libros recorren el país y también se asoman a lugares más lejanos; ellos se han convertido en viajeros entusiastas que permanentemente invitan a recorrer espacios. En mis libros conviven los animales que hacen defensa de la naturaleza y que son buenos amigos de las personas, los árboles que hablan y despliegan una gran generosidad, las mujeres que se estiran mágicamente, los hombres que cuidan de los pájaros o los que se sumergen en la espesura de los bosques del sur y se transforman en elementos de la naturaleza; también hay mineros soñadores que  persiguen pájaros fabulosos en la noche limpia del desierto nortino, o los personajes de la literatura que reclaman porque ya no los lee nadie y así no viven, y tantos otros que me acompañan y que también lo hacen con los niños y los jóvenes.” 

 

Gran parte de los libros de Héctor Hidalgo han sido seleccionados por el Consejo Nacional del Libro  como adquisiciones  para bibliotecas públicas del país. Y también forman parte de las bibliotecas de aula del Ministerio de  Educación.

 

La obra de este autor ha merecido diferentes premios, entre ellos el Primer Premio del Consejo Nacional del Libro y la Lectura, 1995,  por su obra Los gatos de Venecia y otros cuentos. Fue  Presidente del IBBY-Chile (Organización Internacional para  el Libro Infantil Juvenil), entre 1998 y1999.

 

 

 

Cecilia Beuchat (1947)

 

 

 

Escritora y educadora chilena cuya infancia transcurrió entre libros. Dice la autora: “Mi padre era un hombre autodidacta que había aprendido casi todo lo que sabía en su enorme biblioteca. Mi madre tocaba todas las noches el piano y durante toda mi infancia me quedé dormida con las melodías de Chopin y Schumann. Siempre quise recibir libros para Navidad y como regalo de cumpleaños. Escribí mi primer libro de poesía cuando tenía 8 años de edad y cuando fui adolescente llené muchos diarios de vida”.

 

Con el tiempo, Cecilia Beuchat se recibió de profesora de Castellano en la Universidad Católica de Chile donde ha trabajado incansablemente a favor de los libros infantiles de calidad, ya sea como profesora en la Universidad Católica de Chile y en la Universidad de los Andes, como asesora en editoriales en su calidad de experta en literatura infantil, como conferenciante nacional e internacional en diferentes programas vinculados a la educación y la literatura infantil o como autora de libros de narrativa infantil o de textos de apoyo a la enseñanza y disfrute de la lectura. Ha sido invitada muchas veces como especialista a dictar conferencias en numerosas instituciones internacionales como la Internationale Jugendbibliotheke de Munich (Biblioteca Internacional de la Juventud) o la Fundación Sánchez Ruipérez de Salamanca, España.

 

Respecto de su literatura, la autora señala: "Mis personajes son niños, con sus problemas y sus vivencias. Siento que la realidad tiene su propia magia. Últimamente, he redescubierto a las hadas, a los gnomos, a los geniecillos que habitan en las flores. Lo que más me gusta de ser escritora es poder visitar colegios a lo largo de todo mi país y también del extranjero, para conversar con mis lectores. Aprendo mucho de ellos y también de las numerosas cartas que me envían".

 

 

 

Obra literaria:

 

 

 

Cuentos con algo de mermelada. Santiago de Chile: Universitaria, 1987

 

 

 

Estos cuentos valoran siempre a la familia con sus respectivos valores de comprensión y comunicación. Por el lenguaje directo en que están escritos, resultan fáciles de leer y se convierten en cuentos de gran éxito entre los niños porque se sienten identificados con sus contenidos. En todos los cuentos se presenta la idea de que los problemas se pueden superar gracias a la fuerza de los afectos y también la idea de que la colaboración desinteresada contribuye a un alivio de un conflicto emocional.

 

 

 

Cuentos de otros lugares de la tierra. En coedición con Carolina Valdivieso. Santiago de Chile: Ediciones de la Universidad Católica de Chile, 1998.

 

 

 

Un hermoso libro muy bien ilustrado por Andrés Julian. Se trata de una colección de 12 cuentos cuya traducción privilegia la identidad cultural de los países elegidos. Hay cuentos de Ghana, Jamaica, Sri Lanka, China, Japón, Nueva Zelanda, Francia, Alemania y de los indpigenas de Norteamérica. Cada uno expresa su cultura a través de una narración propia. Lista de Honor IBBY 2000.

 

 

 

Cuentos sobre el origen del hombre y el mundo. En coedición con Carolina Valdivieso. Santiago de Chile: Ediciones de la Universidad Católica de Chile, 2001.

 

 

 

Otro hermoso libro muy bien ilustrado por Andrés Julian que incluye hermosos relatos, mitos y leyendas sobre el origen de diversas culturas. Vienen cuentos sobre el origen del hombre y el universo, sobre el origen de las estrellas, el sol y la luna, sobre el origen del mundo vegetal y sobre el origen del mundo animal. Lista de Honor de IBBY 2004.

 

 

 

Narración oral y niños. Una alegría para siempre. Santiago de Chile: Ediciones de la Universidad Católica de Chile, 2007.

 

 

 

Libro de apoyo profesional para todo el que quiera contar cuentos en la sala de clases o en espectáculos unipersonales. Con  fotografías didácticas y explicaciones detalladas, la autora va mostrando los diferentes pasos que deben seguirse para aprender a contar un cuento. Un libro especializado con mucha documentación y lecturas para la reflexión sobre lo que significa transmitir un cuento en forma oral.

 

 

 

Rosas piedritas y mariposas. Santiago de Chile: Red Compra 2008.

 

 

 

Hermoso libro magníficamente ilustrado por Mario Gómez. Como en los otros cuentos de la autora, la historia está dentro de la tendencia psicológica ya que se presenta un caso de excesiva timidez muy propio de la infancia. Aquí se muestra a una niña que tiene dificultades para comunicarse con los demás porque tiene demasiada vergüenza. Hasta que viene “un hombre desde tierras muy lejanas” que trae un secreto capaz de curar la timidez de la niña. Libro poético, de gran fantasía, un regalo fino para los ojos y el espíritu.

 

 

 

Otras obras:

 

 

 

Cuentos con olor a fruta. Santiago de Chile: Universitaria, 1989.

 

Cuentos de perros, gatos y canarios. Santiago de Chile: Universitaria, 1993.

 

Cuentos con maravilla. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1993.

 

Una broma en verano. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1997.

 

Un perro confundido. Santiago de Chile: Andrés bello, 2001.

 

Cuentos de animales, agua y aire. En coautoría con Carolina Valdivieso.

 

Santiago de Chile: Alfaguara, 2002.

 

Genio de alcachofa. Santiago de Chile: Alfaguara, 2003.

 

Delia, Degú y su sombrero. Santiago de Chile: Alfaguara, 2005.

 

Atrapalecturas. Cuatro tomos. Santiago de Chile: Marenostrum, 2005.

 

Amadeo y el abuelo. Santiago de Chile: Andrés Bello, 2006.

 

 

 

Comentario crítico:

 

 

 

Cecilia Beuchat representa una corriente realista psicológica en la literatura infantil chilena, siempre resolviendo los problemas con un tono hogareño. Sus personajes son niños que sufren o tienen un conflicto con el medio o con ellos mismos. En estos cuentos no hay varitas mágicas ni hadas madrinas, Aquí, las dificultades pueden superarse por vía del afecto y la comprensión. En todos ellos late el sentimiento del asombro, lo poético y lo mágico que hay en la vida diaria. Junto a los cuentos infantiles, la autora se ha caracterizado por ser una notable educadora y una gran difusora de la literatura infantil tanto en aulas universitarias chilenas como extranjeras. Además es una incansable escritora de libros de texto y antologías de buenos autores para el disfrute de la lectura.

 

 

 

Manuel Peña Muñoz (1951)

 

 

 

Escritor chileno nacido en Valparaíso en el seno de una familia española. De niño recibió de regalo un diario de vida que fue su inicio en la vocación literaria. Cuando no tuvo de qué escribir, su madrina le dijo: “Inventa”. Esa fue la palabra mágica que le hizo descubrir una innata facilidad para imaginar historias. Escribió libretos para títeres y cuentos. Leyó a Julio Verne, Edmundo d´Amicis y Herman Hesse. Luego vinieron los cuentos, uno a uno. Estudió literatura en la Universidad Católica de Valparaíso. Incursionó en el teatro. En 1976 viaja a Madrid a cursar el doctorado en Filología Hispánica en la Universidad Complutense. Conoce a Carmen Bravo-Villasante y asiste a sus cursos de Literatura Infantil. Ese fue el primer paso para dedicarse de lleno a los libros infantiles. De regreso a Chile en 1979 se radica en Santiago y escribe la primera Historia de la Literatura Infantil Chilena a la que seguirían numerosos libros de investigación y creación. Escribe asiduamente columnas literarias en “El Mercurio” a lo largo de 18 años. Viaja a Europa y Latinoamérica. Realiza una pasantía de investigación en el castillo de Blutenburg, en Munich, Alemania. De esos viajes salen muchas crónicas literarias que luego publica en libros. En Santiago dicta numerosos Seminarios de Literatura Infantil a profesores y bibliotecarios en el Centro Cultural de España. Visita colegios a lo largo de todo Chile y Latinoamérica difundiendo la literatura infantil. Publica libros de poesía infantil de tradición oral, libros de viaje, novelas y ensayos literarios. Participa en ferias del libro y dicta charlas. Recibe numerosos premios literarios, entre ellos el Gran Angular en Madrid por su novela Mágico Sur en 1997, el Premio Municipal de Valparaíso por el conjunto de su obra en 1997 y el Premio especial La Rosa Blanca 2008 en La Habana por su dedicación a la literatura infantil.

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

El Niño del Pasaje. Santiago de Chile: Andrés Bello,  1989. (2ª ed., Santiago de Chile: Andrés Bello, 1997; 5ª ed., Santiago de Chile: Andrés Bello, 2007)

 

 

 

La novela está escrita en forma de relatos independientes pero entrelazados a través de su protagonista, Leonardo Wilson, un niño hijo de padre inglés y de madre española, avecindados en el cerro Alegre de Valparaíso. A través de distintos paseos acompañado por su madre y visitas a distintas casonas del pasaje Thompson donde vive, el niño conocerá los modos de vida de ingleses, alemanes y españoles en amable convivencia y tolerancia cultural y religiosa. El libro va mostrando la vida de las colonias extranjeras en la primera mitad del siglo XX, con observaciones costumbristas y apuntes de la vida doméstica en el interior de las casas: la música, los bailes, las tiendas, los teatros. A través de un rico mosaico de personajes curiosos y extravagantes, se perfila Valparaíso como un puerto cosmopolita que albergó a familias de inmigrantes procedentes de Europa. La novela fue Premio del Círculo de Críticos de Valparaíso en el año 1989.

 

 

 

María Carlota y Millaqueo. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1992.

 

 

 

El libro se compone de tres relatos ambientados en el valle del Aconcagua durante la época de la Colonia, periodo en el que llegaron a Chile familias españolas a poblar el valle en busca de los codiciados lavaderos de oro. Con un fondo histórico, apropiado a la efeméride del Quinto Centenario, el autor teje tramas en las que se ve la penetración de la cultura española en territorio chileno y de cómo la realidad hispana se va fundiendo con la cultura local para formar una nueva cultura. Los tres relatos son “María Carlota y Millaqueo”, “Baltasara, la niña duende del Callejón de las Hormigas” y “Aillavilú, el niño alado de Rinconada de Silva”. Fue Lista de Honor de IBBY por las ilustraciones de Andrés Jullian.

 

 

 

El collar de perlas negras. Santiago de Chile: Universitaria, 1994.

 

 

 

Esta breve novela para niños se ambienta en la época de la Colonia, cuando llega a la playa de Mantagua un matrimonio español a convivir con los indios changos. Un misterioso collar aparece junto al lecho donde una rica dama española va a dar a luz su primer hijo en tierra extranjera. En este caso, el collar que va y viene entre Chile y España sirve de nexo para unir a una misma familia desde el siglo XVII hasta el día de hoy.

 

 

 

Mágico Sur. Madrid: S.M, 1997.

 

La novela describe la historia de un muchacho que emprende un viaje hacia el sur de Chile junto a su madre, llevando “una caja envuelta en fino papel azul”, procedente de España, para entregarla personalmente a un destinatario que desconocen. A través del viaje iniciático van encontrando a unos personajes extraños que les van revelando sus vidas. Todos ellos, incluidos los padres del joven protagonista, son inmigrantes que se sienten desarraigados de su lugar de origen pero que ya no tienen vuelta atrás y han decidido hacer la vida en tierra extraña. La novela sobre raíces familiares e identidad cultural es Premio Gran Angular de ediciones SM, Madrid, 1997, con siete ediciones.

 

 

 

Los niños de la Cruz del Sur. Santiago de Chile: Zig Zag, 2007.

 

 

 

La trama describe la vida y costumbres de unos niños a lo largo de una travesía por el río Baker, entre Cochrane y Caleta Tortel, en la Patagonia, luego de que encuentran un globo con un mensaje anudado en el extremo del hilo. La travesía en una vieja lancha a motor estará salpicada de situaciones difíciles que deben sortear, además de relacionarse con personajes curiosos, propios de ese mundo aislado. El libro fue Premio del Consejo Nacional del Libro y la Lectura en el año 2007.

 

 

 

Otras obras

 

 

 

Historia de la Literatura Infantil chilena. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1982. (2ª ed., Santiago de Chile: Andrés Bello, 2009)

 

Alas para la Infancia, Fundamentos de Literatura Infantil. Santiago de Chile: Universitaria, 1995.

 

Había una vez en América. Literatura Infantil en América Latina. Santiago de Chile: Dolmen, 1997.

 

Para saber y cantar, el libro del folklore infantil chileno. Santiago de Chile: Huelén, 1983.

 

Folklore infantil en la educación. Santiago de Chile: Andrés Bello, 1994.

 

Lima, limita, limón. Folklore Infantil Iberoamericano. Santiago de Chile: Arrayán, 1998.

 

Juguemos al hilo de oro. Folklore Infantil Chileno. Santiago de Chile: Arrayán, 1999

 

La mujer de los labios rojos. Santiago de Chile: Books and Bits, 2001

 

Del pellejo de una pulga. Versos para Jugar. Santiago de Chile: Alfaguara, 2002.

 

Talismanes para un mundo feliz. Santiago de Chile: Norma, 2003.

 

Valparaíso, la ciudad de mis fantasmas. Santiago de Chile, Dolmen, 2004.

 

El hacedor de juguetes. Santiago de Chile: Zig Zag, 2005.

 

 

 

Comentario crítico

 

 

 

La obra de este autor se divide en cuatro facetas: narrativa, crónicas literarias, ensayos de literatura infantil y poesía infantil de tradición oral. Sus obras literarias para niños y jóvenes están escritas con un tono permanentemente nostálgico. Tiene gran facilidad para recrear épocas pasadas y conseguir atmósferas poéticas. Sabe delinear personajes curiosos o extraños que quedan para siempre en la mente del lector. En sus novelas y cuentos late siempre la idea del extrañamiento que produce vivir en un país que no es el propio. El sentimiento de desarraigo que vivieron sus padres emigrantes españoles en Chile y que vivió él mismo al vivir en España tiñe toda su obra. Comprende y solidariza con los desarraigados. Sus personajes son seres puros, solitarios, tristes y extravagantes. Su narrativa ahonda en la introspección de los personajes y lleva a meditar en la búsqueda de la identidad personal y los orígenes, presente siempre en los seres humanos. Como investigador, su obra es inmensa pues ha sido historiador de la literatura infantil chilena y de América Latina. Sus conocimientos los ha divulgado en libros y conferencias en muchos países.

 

 

 

Manuel Gallegos (1952)

 

 

 

Narrador, dramaturgo y hombre de teatro nacido en Rengo. Estudió teatro en la Universidad de Chile de Valparaíso donde se recibe de actor. En el puerto actúa en varias obras como actor pero siente que su vocación está en la dramaturgia y en el estudio de la historia del teatro. En Valparaíso estrena su primera obra infantil El Carnaval de los Animales (1975). Con un megáfono en la calle Esmeralda, invitaba a los niños porteños a ver su propia obra de teatro en la que actuaban todos los animales de la creación. Ante la falta de buenos espectáculos para la infancia, resultaba notable este espectáculo que contribuía a la recreación estética de los niños. Por la diversión que proporcionaba y por la natural alegría fue una obra que cautivó a niños y grandes en un año difícil y con pocos espectáculos para los niños.

 

De Valparaíso, el autor de trasladó a Santiago donde estrena varias obras infantiles, entre ellas Historias bajo el mar (1977) y Pali Palitroque (1979), en la que el autor se propone rescatar algunos juegos de infancia como los volantines o los palitroques.

 

Manuel Gallegos trabajó en el Ministerio de Educación en Santiago promoviendo el teatro en la educación pero luego se traslada a Puerto Montt donde continúa en el Ministerio de Educación en el área de teatro educacional. Aprovechando el espacio de una gran casa de madera que lo refugia de las lluvias del sur, escribe obras dramáticas y narrativas para niños y jóvenes, publicadas en las principales editoriales del país. Sus cuentos están en numerosas antologías.

 

En la zona crea la Feria del Libro Infantil de Puerto Varas donde promueve la literatura infantil e invita a sus creadores para que hablen de sus creaciones literarias con los pequeños lectores.

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

Las Aventuras del señor Don Gato. Santiago de Chile: Cuadernos de Teatro. Número 2. Departamento de Extensión Cultural del Ministerio de Educación 1980. (2ª edición. Santiago de Chile: Zig Zag, 1994)

 

Obra dramática infantil  que incluye siete juegos teatrales inspirados en la famosa canción:

 

Estaba el Señor don Gato

 

sentadito en su tejado

 

calzando medias de seda

 

y zapatitos dorados.

 

Este antiguo romance del folclore infantil, que es de origen francés de mediados del siglo XVIII, ha dado origen a numerosas variantes que Manuel Gallegos recoge en este libro, dando origen a siete historias que corresponden a las siete vidas de un gato. El autor señala que influyó la propia observación de los niños "cantando su versión de tal o cual juego musical. Me permití transformar e inventar rimas, trabalenguas, juegos de palabras y canciones". La obra se divide en "aventuras" y entre las más sobresalientes figuran "Don Gato pierde un título real", "Don Gato y la Gata Carlota", "Don Gato viaja a la montaña sagrada","Don Gato, el Campeón".

 

 

 

Tres Obras para Navidad. Santiago de Chile, Paulinas, 1987

 

 

 

En este libro, Manuel Gallegos abarca la problemática navideña desde un punto de vista folclórico campesino. El Niño de Belén, aunque relata los bíblicos episodios de la Anunciación y la Natividad del Señor, se ambienta en nuestros campos. Los villancicos finales tienen el aroma y el sabor de los campos de la zona central, principalmente la atmósfera de Rengo, de donde es el autor.

 

La segunda obra titulada Mi Niño Dios de Sotaquí describe las festividades religiosas que tienen lugar el día 6 de enero, Día de la Pascua de los Negros, en el lejano pueblecito de Sotaquí, en el norte, al interior de Ovalle. En escena, intervienen grupos de niños del Baile de los Turbantes, de los Danzantes y niños abanderados de Monte Patria y Cogotí.

 

La tercera obra es La Estrella de los Reyes Magos y describe la vida de tres payasos que recorren los campos y llegado el Día de la Epifanía, se disfrazan de Reyes Magos y cuentan el milagro de la estrella de Belén.

 

 

 

Travesía Infernal. Santiago de Chile: Arrayán, 1998.

 

 

 

Novela juvenil de largo aliento que nos describe las peripecias sufridas por un grupo de tripulantes embarcados en la goleta Ancud cuando zarpa de Chiloé para tomar posesión del Estrecho de Magallanes a mediados del siglo XIX.

 

La novela- que reconstruye fielmente la época del gobierno del Presidente Bulnes- tiene puntos de contacto con las narraciones australes de Francisco Coloane y con las recientes novelas de Luis Sepúlveda ambientadas en la Patagonia. Hay en todas ellas un profundo amor hacia una naturaleza indómita y también al hombre sureño, principalmente hacia el chilote, que se muestra con unas extraordinarias cualidades humanas: franqueza, lealtad, idealismo, voluntad y entereza a toda prueba.

 

Por todo ello, la novela está traspasada de un espíritu romántico, tanto en el viaje histórico como en el amor que le profesa el joven Horacio a su amada a través de un interesante epistolario. Así, el lector sigue la travesía desde dos puntos de vista: el del narrador que relata los hechos y el del joven tripulante que le escribe cartas a su enamorada. En este sentido, el autor capta el estilo epistolar de la época en una correspondencia que revela conocimiento del alma humana y del lenguaje del siglo XIX.

 

 

 

Cuentos para no cortar. Santiago de Chile: Arrayán, 1998

 

 

 

Libro de fondo ecológico, que incluye 17 relatos y leyendas de árboles autóctonos. Cada uno de los cuentos es una invitación para que el niño conozca y proteja nuestro patrimonio natural.

 

 

 

El Cisne y la Luna. Santiago de Chile: Arrayán, 2000.

 

 

 

El autor nos presenta aljoven Eliodoro quien evoca su vida de niño en la escuela rural de Kalkuhué, en el sur de Chile. A través de la nostalgia, revive al personaje principal de la novela, su maestra María Cristina Burgos, quien dejó una profunda huella humana en el protagonista y en la vida de todos sus compañeros. La querida profesora rural está muy bien retratada en esta obra. Quizás muchas maestras se sientan identificadas con este personaje que encarna las cualidades de las profesoras antiguas con intenso amor y vocación. Es una de esas profesoras dedicadas a la noble tarea de enseñar a pesar de las mil adversidades de la vida diaria, especialmente en comarcas apartadas a merced de las inclemencias del clima como es el caso de la historia narrada en este libro. Por sus páginas aparecen los otros profesores conformistas “sin ilusiones, sin bríos, sin sueños”, contrastados con la figura idealista de la profesora. Una novela emotiva en torno a un niño marcado por la figura de su maestra rural.

 

 

 

Otras obras

 

 

 

Teatro para niños. Obra, teoría y práctica. Santiago de Chile: Zig Zag, 1994.

 

Cuentos mapuches del lago escondido. Santiago de Chile: Arrayán, 2001.

 

     

 

Comentario crítico

 

 

 

Manuel Gallegos se ha especializado en teatro infantil, tanto escribiendo obras como dirigiéndolas. Su obra está marcada por un profundo amor a la infancia. Para los niños ha escrito una serie de obras arraigadas en el amor hacia lo vernáculo y a las raíces folclóricas.

 

El autor presenta en sus piezas elementos de mucha fantasía, pero partiendo de sucesos cotidianos. Para él, el teatro debe ser juego y dentro de este mundo poético, los seres podrán cambiar de personalidad. Así, las niñas se transforman en sirenas o los palitroques en hombres-ranas, porque a través del teatro, han podido realizar sus sueños. Manuel Gallegos señala: "Pretendo hacer obras que muestren el mundo imaginativo de los niños. Intento mirar a través de sus ojos que observan desde una perspectiva distinta que los mayores. El niño ve el mundo de un modo diferente y por este camino, mis obras apuntan al sentido lúdico, razón por la que las clasifico como "juegos" antes que obras de teatro propiamente tales. La idea es que los niños puedan jugar con la forma dramática, inventar, probar y agregar otros elementos creativos".

 

Junto a la obra como dramaturgo, está su obra narrativa, principalmente novelas y cuentos. En este sentido, sobresale su novela Travesía Infernal en la que se perfila su vocación humanista, su sentido del rigor histórico y su amor a la zona a donde llegó de allegado en un comienzo y donde se afincó para siempre, siendo un sureño más.

 

Se ve que Manuel Gallegos conoce a fondo la geografía chilota y se ha empapado del embrujo de esos paisajes, de sus mitologías, creencias, supersticiones, canciones y costumbres que continuamente afloran en la narración. Viajando por archipiélagos, ha descubierto ensenadas y golfos, reseñando todo lo que concierne a ese mundo mágico que ha subyugado a viajeros y poetas. El autor ha documentado a su vez su libro con una exhaustiva investigación de un episodio histórico notable del cual existen muy pocos antecedentes. Pero su imaginación, unida a la pesquisa de fuentes directas, ha logrado confabular una obra literaria en la que se mezclan estudios de costumbres de los primitivos indígenas tehuelches que poblaban el Estrecho de Magallanes junto con observaciones muy precisas de flora y fauna vernáculas. Incorpora, además, datos fidedignos de historia y geografía.

 

Muy atrayente resulta la incorporación del naturalista Bernardo Philippi como personaje de la novela, considerando que fue uno de los históricos tripulantes de la goleta. Por el dramatismo de los hechos presentados en un lenguaje poético de gran fuerza, el libro gustará principalmente a los jóvenes interesados en conocer un trozo de la historia de Chile en forma novelada (como en España lo hacía Benito Pérez Galdós con sus famosos Episodios nacionales) y también a adultos deseosos de conocer mayores antecedentes de nuestra historia patria a través de una narración fidedigna a los hechos y escrita en un impecable castellano.

 

 

 

Bernardita Hurtado Low (1953)

 

 

 

En el sur lluvioso, con fragancia de bosque y leña de salamandra, vive la escritora y poeta Bernardita Hurtado Low que nació en Ancud, pero que vive y enseña en Palena como profesora Enseñanza Básica en una escuelita de madera. A través de los vidrios de la ventana contempla la nieve que cae en los fríos inviernos o se alegra cuando ve florecer los ciruelillos. Conoce la fuerza con que rueda el río Futaleufú y sabe de lechuzas, búhos y aguaceros. También sabe de la enorme columna de humo que dejó en el cielo el volcán de Chaitén. En su pequeña escuela forrada en tejuelas de alerce, Bernardita desarrolla talleres literarios con los niños de Palena. Les lee poesías y cuentos. Los empapa de buena literatura. Desde Palena ha salido de viaje a Canadá y a España a realizar pasantías profesionales en lengua y literatura. Y ha regresado a su amado sur para enseñar y escribir poesía infantil de calidad literaria. Ha publicado en diversas antologías de Chile y el extranjero. Su cuento “Nené y las hierbas del monte” aparece en la antología Cuentos chilenos para niños cubanos (2009).

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

Aromas de Infancia. Valdivia: Kultrún, 2006.

 

 

 

 Los títulos de los poemas de este libro nos dan una idea de la poesía de Bernardita Hurtado Low: “Nana para un niño en los campos del sur”, “Secretos de cocina”, “Nube”, “Historias de Río”, “Fiesta de Brujos”…Se trata de poesía hogareña para niños de un sur lluvioso pero también para niños de otros parajes que gusten de conocer cómo viven y sueñan los niños de esos pueblos aislados de Chile que conviven día a día con una naturaleza una veces tierna y otras, agresiva. El libro editado con mucho gusto y sentido estético, contiene unas hermosas ilustraciones de Verónica Muhr.

 

 

 

Comentario crítico

 

 

 

Bernardita Hurtado Low sabe de las inclemencias del tiempo en la latitud sur, de los vientos huracanados de la Patagonia, de los desbordes de ríos, de “las nevazones” y de los largos temporales. En noches de aguacero en Palena ha leído la poesía de Delia Domínguez, la escritora de Osorno que vive en Santa Amelia de Tacamó, quien ha influido notablemente sobre los poetas sureños. Si Delia Domínguez escribe sobre los gansos que vuelan sobre las lagunas, sobre los establos y sobre los cuadros bordados en punto cruz con sentencias alemanas escritas en letra gótica, Bernardita Hurtado Low escribe sobre las manzanas de guarda, sobre las truchas que bajan por el río Palena y sobre los frascos de mermelada de rosa mosqueta que alinea cuidadosamente en la despensa de su cocina a leña. El sencillo librito respira originalidad y atmósfera sureña. Es un libro delicado, escrito y editado con amor. Una pequeña joya para compartir y atesorar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sergio Gómez (1962)

 

 

 

Narrador chileno muy experimentado en el lenguaje narrativo, los medios audiovisuales, el cine y la televisión. Nació en Temuco. Estudió Derecho y Literatura en la Universidad de Concepción. Actualmente reside en Santiago donde se dedica a escribir artículos periodísticos para diferentes medios de comunicación, escribe guiones para el cine y la televisión, edita libros y publica novelas que han despertado la curiosidad de sus lectores tanto en Chile como en España. Hombre de letras y de editoriales, sabe moverse en el terreno de la literatura y los libros. Últimamente ha incursionado en la literatura infantil y juvenil con gran éxito, renovando el género con vientos nuevos. En España ganó el VIII Premio Literario Lengua de Trapo 2002 con su novela La obra literaria de Mario Valdini.

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

Quique Hache, detective. Santiago de Chile: Alfaguara, 1999.

 

 

 

El libro narra las aventuras de un joven quien, en vez de pasar sus vacaciones de verano en Con Con, se queda en Santiago para poner a prueba sus conocimientos de detective aprendidos en un curso por correspondencia. Una desaparición, un testamento, un equipo de fútbol y un antiguo accidente carretero forman parte de su primera aventura.

 

 

 

Quique Hache. El caballo  fantasma. Santiago de Chile: Alfaguara, 2000.

 

 

 

En esta novela el joven detective debe investigar un extraño caso. Han desaparecido los restos de un caballo después de medio siglo. Pero no de un caballo cualquiera sino del caballo Huaso. Montando este histórico caballo, el capitán Alberto Larraguibel logró en 1949 el único record mundial deportivo que Chile posee hasta el día de hoy: un salto de 2,47 metros de altura que aún no es superado. ¿Por qué desaparecieron los restos del caballo? Es lo que Quique Hache debe resolver junto a su nana Gertru que duda en prestarle ayuda...

 

 

 

Cuarto A. Santiago de Chile: Norma, 2000.

 

 

 

Otra novela juvenil en la que se describen los sentimientos amorosos que surgen en un joven que cursa el Cuarto A.

 

 

 

El canario polaco. Santiago de Chile: Ed.SM, 2009.

 

 

 

El narrador de esta novela es un ratón viejo contador de historias en un establo abandonado frente al lago Llanquihue. El ratón llegó ahí desde Europa en el bolsillo del abrigo de una niña alemana que se salvó de los campos de concentración, junto a un canario que también protegía la niña, sólo que el canario no sube al barco que la traslada a América y se despide de la niña y del ratón en el muelle. Un conmovedor relato que nos hace reflexionar en torno a la Segunda Guerra Mundial desde la perspetiva de una niña, su canario polaco y su querido ratón. Diversas peripecias, algunas angustiosas, están descritas con verosimilitud y emoción, hasta la llegada de la niña protagonista al sur de Chile. El libro mereció el Premio Barco de Vapor, Chile, 2008.

 

 

 

Otras obras

 

 

 

Adiós Carlos Marx, Nos Vemos en el Cielo. Santiago de Chile: Planeta, 1992

 

Vidas Ejemplares. Santiago de Chile: Planeta, 1994.

 

Partes del Cuerpo que No Se Tocan. Santiago de Chile, Planeta, 1997

 

La Mujer del Policía. Santiago de Chile: Alfaguara, 2000

 

 

 

Comentario crítico.

 

 

 

En todos sus libros, Sergio Gómez recurre a un humor muy fino y compasivo para describir a pequeños personajes cotidianos, como si quisiera observar con una mirada inteligente y penetrante hacia la minúscula vida de todos los días. Su prosa fresca se lee con agrado y naturalidad, por eso se conecta con facilidad con los jóvenes lectores.

 

Según el crítico literario José Promis, “Sergio Gómez es uno de nuestros narradores contemporáneos más dignos de destacar”.

 

 

 

Jordán, Felipe (1964)

 

 

 

Profesor de Castellano de la Universidad Católica gana el premio Barco de Vapor Chile, 2006, con su novela infantil

 

 

 

Gallito Jazz. Santiago de Chile: Ed.SM, 2007.

 

 

 

Original título para una novela que da vuelta el tópico de que el hijo tiene que imitar al padre o que “de tal palo, tal astilla”. En este caso, ocurre todo lo contrario, pues el pollo no quiere ser igual que el gallo, con lo cual entra en conflicto con su progenitor. Sorprendente contrariedad en un libro para niños que debiera ser “educativo” y presentar el modelo de que el niño debe imitar en todo a su padre y seguir su mismo camino a ser posible. En este caso, el planteamiento es contestatario, pues este pollo tiene sus propias ideas y decide incluso enfrentarse al padre testarudo. En las mañanas no quiere cantar, lo cual indigna a su padre, pues él se enorgullece de anunciar el alba con su potente canto. Por suerte, gracias a los consejos de un ratón sabio, el pollo sale adelante, triunfando la vocación al autoritarismo. La moraleja implícita de esta “fábula de gallinero” es que los niños tienen sus propias ideas y que hay que saber oirlas y respetarlas.

 

El libro contiene abundantes citas de escritores de la literatura universal, como Sócrates o Kipling en acertadas intercalaciones, llenas de humor. Gallito Jazz mereció el Premio Barco de Vapor, Chile, 2006 y el Premio Municipal de Santiago en el año 2008, como el mejor libro infantil editado el año anterior.

 

 

 

Gato, el perro más tondo del mundo. Santiago de Chile: Ed.Don Bosco, 2004.

 

“Fábula de corral” que pone de manifiesto la idea de que cada uno debe seguir su propia naturaleza y que no debemos forzar a los demás a seguir lo que nosotros pensamos que es el camino correcto, pues cada uno tiene su propio destino.

 

El autor presenta la idea de que cada ser humano debe ser aceptado por los demás con sus virtudes y defectos. Así será verdaderamente integrado y querido. El argumento es metafórico pues muestra a un gato que es adoptado por una familia de perros. El pobre gato trata de seguir el comportamiento de los perros, pero finalmente se da cuenta que tiene su propio instinto y naturaleza.

 

El libro tiene un interesante glosario de términos en mapudungun usados en forma corriente como “quiltro” (perro), “chapes” (trenzas), chuncho (búho), guarén (ratón grande) y otros.

 

 

 

El absurdo Oxi. Santiago de Chile: Don Bosco, 2007

 

 

 

El libro narra las peripecias de un loro extraviado. Dos halcones y un águila deciden ayudarlo a encontrar a su familia en medio de jocosas situaciones de un loro acostumbrado a ver televisión quien vuelve locas a las gaviotas con sus avisos publicitarios.

 

Y el Joselo cayó de la luna. Santiago de Chile, Don Bosco, 2007.

 

El libro narra la historia de amor de dos niños, Joselo y Angélica. El libro va narrando el amor entre ellos pero también el amor hacia la ciudad, el barrio o la calle donde se nació. También el amor de los padres que “puede ser sublime o terrible”.

 

 

 

Comentario crítico

 

 

 

Felipe Jordán se perfila como uno de los más promisorios escritores de libros para niños y jóvenes. Su lenguaje es directo, con alusiones literarias y un sutil sentido del humor.

 

 

 

Esteban Cabezas (1965)

 

 

 

Narrador chileno, periodista de la Pontificia Universidad Católica de Chile, especializado en crítica de cine y gastronomía. Escribe sobre vinos y restaurantes emergentes de Santiago de Chile. Lector empedernido de Roald Dahl ha sabido combinar sabiamente la gastronomía con la escritura de humor agudo, punzante e inteligente. En el año 2009 gana el Premio Barco de Vapor de ediciones SM Chile con la novela María, la dura. No quiero ser Ninja, la historia de una niña desobediente cuyo mejor amigo es un punk que escucha música clásica. Para distraerla y llevarla por el buen camino, sus padres la inscriben en un curso de artes marciales.

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

Las descabelladas aventuras de Julito Cabello. Santiago de Chile: Norma, 2004.

 

 

 

El autor, con la ayuda de su propio hijo, crea un personaje curioso y divertido que pasará a formar parte de la saga “Julito Cabello”. Este es un niño que desea ser crítico gastonómico como su padre y envía una reseña gastronómica a una revista con imprevisibles consecuencias.

 

 

 

Julito Cabello contra la lata tóxica. Santiago de Chile: Norma, 2004.

 

 

 

Continuación de la saga del personaje con el cual se siente identificado cualquier niño contemporáneo ya que navega en Internet, ve televisión y comparte con sus padres que son jóvenes profesionales. El niño tiene un amigo que se llama Aarón y un hermanito llamado Beltrán. La vida familiar se altera cuando llega a la casa a pasar unos días una amiga de infancia de la madre que es artista plástica. Más tarde, la familia se entera que ha recibido una herencia de un tío lejano con lo cual se hacen planes para cambiar radicalmente de estatus social.

 

 

 

Julito Cabello contra los zombies enamorados. Santiago de Chile: Norma, 2005.

 

 

 

Todos los niños crecen, incluso Julito Cabello que ve horrorizado una espinilla en su nariz. Por si fuera poco, sus amigos se están volviendo un poco zombies pues empiezan por primera vez a sentirse enamorados.

 

 

 

El aroma más monstruoso. Santiago de Chile: Norma, 2007.

 

 

 

Libro escrito junto al ilustrador Marko Torres con quien ha creado historias para ser leídas a través de libros en formato de cómic. .

 

 

 

Comentario crítico

 

 

 

Autor contemporáneo cuyo lenguaje desenfadado y coloquial conecta fácilmente con los niños de hoy por su naturalidad y mirada irónica, aguda y hasta irreverente. Los ambientes en los que se mueven los niños protagonistas y los personajes que los rodean, son fácilmente reconocibles lo que hace que estos libros sean tremendamente actuales y modernos.

 

 

 

Mauricio Paredes (1972)

 

 

 

Este autor ha sabido cautivar a los niños con libros llenos de fantasía y sentido del humor. Su caso es muy curioso, pues dejó su profesión de brillante ingeniero en electricidad titulado en la Universidad Católica para dedicarse de lleno a la literatura infantil. “Es un cambio extraño”, dice. “Pero ocurre que en el campo de los libros para niños me muevo mejor y con mayor facilidad. Además, cuando escribo libros infantiles puedo aplicar una cierta mentalidad ingenieril para planificar mis argumentos y temas. Cuando era ingeniero me consideraban un poco niño para mis planteamientos y ahora que escribo libros para niños, me consideran un tanto racional y esquemático. Con el tiempo, he ido combinando ambos aspectos y de esa sabia combinación entre el ingeniero y el escritor, nacen mis libros”.

 

Juguetón, travieso, imaginativo y transgresor en sus historias, Mauricio Paredes se comunica con mucha facilidad con los niños tanto a través de sus libros como en los numerosos encuentros que sostiene en los colegios a lo largo de todo el país y también recientemente en España. Sus libros están publicados en la editorial Alfaguara, Chile. La mayoría de ellos tienen ilustraciones de la ilustradora española Romina Carvajal que calzan muy bien con el espíritu lúdico de la escritura del autor.

 

 

 

Obra literaria

 

 

 

La cama mágica de Bartolo. Santiago de Chile: Alfaguara, 2002.

 

 

 

El libro nos relata las aventuras de Bartolo volando en su cama mágica sobre la Cordillera de los Andes para descubrir una ciudad secreta junto a Oliverio, el zorro; Pascual, el conejo; Valentín, el puma y Sofía, la niña. En este primer libro ya se ven las características de su estilo imaginativo y lúdico con mucho humor en el lenguaje.

 

 

 

Ay, cuánto me quiero. Santiago de Chile: Alfaguara, 2003

 

 

 

Divertida parodia de un niño ególatra: “Antes que yo naciera, mi mamá me tuvo dentro de ella nueve meses. ¡Qué afortunada! Fue la primera en conocerme. Desde entonces, la he dejado ser mamá día y noche. Ella y mi papá me quieren mucho. Les encuentro toda la razón ya que soy adorable”.

 

 

 

La Familia Guácatela. Santiago de Chile: Alfaguara, 2005.

 

 

 

¡Qué familia más asquerosa! ¡Comen salchichas de basura con puré de orejas! Ella es doña Toxina de la Ponzoña Icorosa y él es don Sórdido Roñoso Guácatela. He aquí un párrafo que da una idea de la literatura humorística y sorprendente de Mauricio Paredes: “Los Guácatela en vez de pagar por una vivienda decidieron instalarse sin permiso en la Casa Piloto que es la que el dueño del condominio don Destala Plata, exhibía como muestra”. 

 

 

 

Verónica, la niña biónica. Santiago de Chile: Alfaguara, 2005

 

 

 

El libro nos cuenta los prodigios de una super niña que interactúa en la narración junto a Mauricio, un niño que va a pescar al Río Porrazo. “En realidad, no se llamaba río Porrazo, pero todos los del colegio le decían así porque las piedras en el fondo eran sumamente resbalosas y bastaba un pequeño descuido para darse un costalazo o torcerse un tobillo”.

 

 

 

Otras obras:

 

 

 

Los sueños mágicos de Bartolo. Santiago de Chile: Alfaguara, 2006.

 

El diente desobediente de Rocío. Santiago de Chile: 2006.

 

 

 

Comentario crítico:

 

 

 

Las historias de Mauricio Paredes derivan del espíritu lúdico de Roalh Dahl, un autor inglés que admira y de quien rescata una mirada diferente y no convencional para apreciar el mundo. Sus narraciones se caracterizan por empatizar rápidamente con el pequeño lector, quizás por el lenguaje cercano que utiliza, muy coloquial, humorístico y desenfadado en todo momento.

 

Los temas centrales de estos libros son la amistad y la fantasía. Dice el autor: “Hay niños con tanta imaginación que rozan la mentira. Pero no hay moraleja, porque los libros escritos con fines pedagógicos me repelen. Yo busco el placer de la lectura porque todo buen libro te deja algo”. Su página web es  www.habiaotravez.com

 

 

 

Falencias y aspectos positivos de la literatura infantil chilena en la actualidad

 

 

 

Una de las principales falencias en la escasa difusión de la poesía infantil de calidad. Tenemos muy buenos poetas que hoy escriben en Chile para los niños como Floridor Pérez, Jaime Mancilla o Bernardita Hurtado Low, pero su difusión es débil y además los profesores y padres no la toman en cuenta. Hace falta más interés, más y mejores poetas, y también más editoriales interesadas en la poesía infantil porque siendo Chile un país de poetas, las editoriales estiman que la poesía no vende y la dejan en lado a la hora de planificar nuevas ediciones.

 

La poesía infantil suele estar relacionada con lo escolar, lo patriótico o de efemérides, pero no se promueve una poesía infantil de calidad. Deberían reeditarse hermosos libros de poesía del pasado que no se encuentran disponibles, por ejemplo, los de Robinson Saavedra, Óscar Jara Azócar, Efraín Barquero o Andrés Sabella. Esta es una tarea que está pendiente.

 

En el campo de la narrativa, hay muchos libros que se han editado en los últimos quince años, pero falta en muchos casos auténtica calidad literaria y mayor riqueza en el lenguaje ya que por lo general se quedan en un lenguaje muy plano y estereotipado. Se trata más bien de productos comerciales más que de obras literarias.

 

Abunda la literatura de humor, los libros de cómics, los libros de chistes que tienen mucha aceptación pero que no son obras literarias propiamente tal, las antologías, las colecciones de leyendas, rimas y cuentos orales, los libros bien editados, pero faltan los grandes creadores que toquen temas de fondo, presentes en la literatura infantil de otros países latinoamericanos.

 

En este sentido, debemos fijarnos en la literatura de países como Argentina, Brasil o Cuba que se alzan en la actualidad como los países que llevan la delantera en materia de literatura infantil y juvenil.

 

Los escritores que en Cuba escriben poesía infantil son excelentes, pero no están difundidos en Chile, salvo el poeta cubano Aramís Quintero que reside en Chile y que se ha dedicado a promover el género, a dar charlas motivacionales a profesores y a publicar sus libros de poesía infantil en las principales editoriales del país como Zig Zag y Alfaguara. Los autores brasileros contemporáneos, por ejemplo, se atreven a tocar temas profundos y difíciles que realmente contribuyen a la reflexión de niños y jóvenes. Y lo hacen además con riqueza de lenguaje y originalidad de estilo. Autores como Mauro Vasconcelos, Ligia Bogunga Nunes, Ana María Machado, ambas Premios Andersen, en Brasil; Graciela Montes o María Teresa Andruetto en Argentina o Gloria Cecilia Díaz en Colombia (Premio Iberoamericano de Literatura Infantil 2007), se plantean temas tales como la violencia juvenil, la muerte, la problemática de hijos de padres separados, el suicidio, las drogas, la diversidad, la sexualidad, la igualdad, la tolerancia y la aceptación de las minorías, entre otros temas. Y no sólo abordan los temas difíciles, sino los de siempre, como el amor o la amistad.

 

Los autores de los países citados, Argentina, Brasil y Cuba, demuestran que los temas difíciles o delicados pueden también tratarse en los libros para niños si el tratamiento es de calidad literaria. Sólo así los niños y jóvenes se sentirán reconocidos en esos problemas y seguramente los ayudarán en su crecimiento interior. Pero hace falta que se incorporen estos temas en la literatura infantil y juvenil chilena de hoy y que haya escritores con obras que realmente conecten con los jóvenes de hoy, en un lenguaje de calidad literaria.

 

El problema mayor es la falta de editoriales que promuevan el género. Algunas importantes que promovían la literatura infantil han quebrado como Dolmen y Arrayán. Otras que antes publicaban libros infantiles y juveniles de autores chilenos, hoy ya no lo hacen, aunque por otro lado, han aparecido otras que fomentan a los autores nacionales.

 

La colección “Lámpara Mágica” fue una buena iniciativa de Books and Bits, al editar solo a autores chilenos, pero la selección fue muy desigual y con fallas en la edición de los libros. Muchas veces, al revisar nuevas ediciones, se observa una falta de conocimiento en el tema y la necesidad de capacitación, formación técnica y conocimiento de la literatura infantil chilena de parte de las personas que trabajan en la selección y edición de las obras, sin embargo, en los últimos años, el sector se ha profesionalizado con editores de literatura infantil y juvenil que se han perfeccionado en el extranjero.

 

Por otro lado, como en la actualidad es posible realizar auto ediciones, se observa gran cantidad de títulos de literatura infantil chilena auto editados, pero de baja calidad literaria. A la hora de adquirir o elegir, el padre, el profesor o el bibliotecario se encuentran con una gran cantidad de títulos, pero con la dificultad de no saber distinguir lo bueno de lo malo.

 

Otro aspecto negativo es constatar el hecho de que en la Feria del Libro Infantil del Parque Bustamante no hay un criterio selectivo, de manera que el público general no distingue el libro de calidad entre tanta oferta sin valor, lo que demuestra nuevamente el general desconocimiento y una urgente necesidad de crítica, orientación y divulgación.

 

Un aspecto positivo es el progresivo profesionalismo del género que se advierte en los numerosos seminarios, cursos, talleres, conferencias y congresos nacionales e internacionales que se hacen en Chile en el que se han formado editores, profesores, bibliotecarios y promotores de lectura. De gran importancia fue el Primer Congreso Iberoamericano de la Lengua y Literatura Infantil que se desarrolló en Santiago en febrero del 2009.

 

Los profesores, bibliotecarios y promotores de la lectura se han especializado tanto en Chile como en el extranjero. Digno de mencionarse es la formación de los CRA o Centros de Recursos del Aprendizaje de la DIBAM con la creación de bibliotecas escolares, aunque esto ya entra dentro del tema de la gestión del fomento de la lectura, más que de la literatura infantil misma. En este sentido hay numerosas iniciativas de fomento del libro infantil llevadas a cabo, por ejemplo, por la Fundación La Fuente, Fundación Mustakis, Lectura Viva, Fundación Había una Vez y muchas otras. También en provincia se han capacitado a profesores y bibliotecarios en el Centro Lector de Osorno, por ejemplo.

 

Ha aparecido la revista profesional “Había una vez” de la Fundación Había una Vez que reúne artículos de crítica literaria de literatura infantil, reseñas y artículos de fondo para divulgar el tema a los especialistas que cada día se perfeccionan más.

 

En la creación misma ha habido ciertamente una notoria diversificación de las tendencias. La literatura fantástica, la ciencia ficción, el relato vernáculo, la narración ecológica, el realismo social, el realismo psicológico, el humor, la búsqueda de las raíces, los cuentos de los pueblos originarios, el libro álbum y la novela gráfica, son algunas de las corrientes que predominan en un panorama general de nuestra literatura para niños en la actualidad.

 

A los relatos tradicionales de hadas y duendes que se escribían antes, siguiendo los patrones europeos, se han agregado corrientes que valorizan más lo nuestro, ya sea recuperando los mitos o enfatizando la vida de los niños chilenos de la actualidad, lo cual es una excelente señal que indica un generalizado interés por recuperar nuestra identidad.

 

 

 

Bibliografía referencial

 

 

 

GARCIA PADRINO, JAIME: Gran Diccionario de Autores de la Literatura Infantil en América Latina. Fundación SM. Madrid. 2010. (En Biblioteca del Centro Cultural de España.) Confección de fichas de autores chilenos: Manuel Peña Muñoz.

 

 

 

PEÑA MUÑOZ, MANUEL. Historia de la Literatura Infantil Chilena.

 

Santiago de Chile: Andrés Bello, 2009.

 

                                                                                                                                       

 

PEÑA MUÑOZ, MANUEL.

 

Historia de la Literatura Infantil en América Latina. Fundación SM España. 2009.